La Plataforma Sí a la Vida vuelve a Madrid contra el aborto y la eutanasia

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Alrededor de 800 personas participaron en la marcha desde la calle Serrano hasta el Paseo de la Castellana

La Plataforma Sí a la Vida, que agrupa a más de 500 asociaciones, se manifestó este domingo en Madrid para exigir la derogación de lo que denomina leyes "antivida" y protestar contra el blindaje constitucional del aborto y la normativa de eutanasia.

Aproximadamente 800 personas, según cifras de la Delegación del Gobierno en Madrid, participaron en la marcha que comenzó poco después de las 12.00 horas en la calle Serrano y finalizó en el número 1 del Paseo de la Castellana.

Los manifestantes portaban banderas y globos verdes junto a pancartas con consignas como "vive la vida", “el derecho a la vida es para todos” y "prioridad maternal" mientras recorrían las calles de la capital.

Durante la lectura del manifiesto, uno de los portavoces exigió la derogación de las "leyes antivida vigentes", que a juicio de la plataforma otorgan "falsos derechos" y conceden “carta de ciudadanía a la muerte provocada de seres humanos”.

Los convocantes también denunciaron que tanto en España como en la Unión Europea se está implantando, según su perspectiva, “una ideología de desprecio y cosificación de la vida humana” y la imposición de la “cultura de la muerte”.

Alicia Latorre, coordinadora de la Plataforma Sí a la Vida, explicó que la protesta pretende respaldar a quienes trabajan “en distintos ámbitos a favor de la vida” y expresar la "disconformidad" con las leyes que rechaza la organización.

"“Pedimos que se respete la vida en todo momento, en la investigación, en los momentos de mayor vulnerabilidad y absolutamente siempre”", subrayó Latorre, quien identificó como “motivo fundamental de la batalla” la lucha contra las “víctimas de la cultura de la muerte”.

Pablo Siegrist, director de la Fundación Jérôme Lejeune, señaló que “el 95% de los embarazos a los que se les diagnostica síndrome de Down en España acaban en aborto” y denunció lo que calificó como una "mentalidad eugenésica" presente en la sociedad.

Tras la lectura del manifiesto, varios testimonios subieron al escenario para compartir sus experiencias personales. Cynthia, acompañada por su hija con síndrome de Down, relató que cuando recibió el diagnóstico le comunicaron “que no tenía sentido seguir con el embarazo”, una experiencia que describió como "muy difícil" de afrontar.

Kevin, un joven de 28 años, también intervino para contar que pasó por “una profunda crisis personal” que lo llevó a contemplar el suicidio. En su intervención, defendió que el sufrimiento y la soledad pueden superarse y transmitió el mensaje de que “no estás solo ni estás vacío”.

La jornada concluyó con un minuto de silencio “en homenaje a las víctimas de la cultura de la muerte” y la tradicional suelta de globos “en recuerdo de los no nacidos”, según la denominación empleada por la plataforma organizadora.