la Presidenta del Gobierno regional, Isabel Díaz Ayuso, ha defendido este lunes que la externalización de los reconocimientos médicos a los aspirantes del Cuerpo de Bomberos responde a una decisión “puntual” para agilizar el proceso de incorporación de 267 nuevos efectivos, después de que el sindicato CSIT-Unión Profesional denunciara que el contrato para realizar esas pruebas ha quedado desierto y que ello pone en riesgo tanto el ingreso de los seleccionados como el inicio de su formación de cara al mes de septiembre.
Ayuso ha asegurado, en declaraciones a los medios desde Parla, que el Gobierno regional ha duplicado las plazas en los procesos selectivos y que, para ser “efectivos y veloces”, se optó por realizar esta prueba de forma externa. La presidenta ha enmarcado la medida en el aumento de efectivos previsto para el cuerpo y ha defendido que responde a una necesidad organizativa concreta.
En la misma línea, fuentes de la Consejería de Medio Ambiente, Agricultura e Interior han subrayado que se trata de una actuación “puntual” circunscrita únicamente a los aspirantes a bombero. Según esas fuentes, se ha pasado de una media de 125 plazas a 267 en el último proceso, lo que habría obligado a buscar una solución extraordinaria para acelerar los reconocimientos.
El Ejecutivo autonómico añade que se están explorando alternativas para que las pruebas médicas puedan realizarse en el menor tiempo posible y así permitir que los nuevos bomberos se incorporen cuanto antes. Hasta ahora, este servicio lo venía prestando la propia unidad médica del Cuerpo de Bomberos de la Comunidad de Madrid.
Frente a esta explicación, CSIT-Unión Profesional sostiene que la Dirección General de Función Pública decidió sacar a concurso ese servicio y que el procedimiento ha quedado desierto. El sindicato denuncia que esta situación pone en riesgo el ingreso de 267 nuevos efectivos y compromete también el calendario de formación previsto para septiembre.
La organización sindical considera que el problema no resulta sorprendente porque, a su juicio, ya es habitual que las actuaciones de la Dirección General de Función Pública terminen generando retrasos que afectan tanto a los aspirantes como al funcionamiento del propio cuerpo. En este caso, alerta de que el proceso afecta a la promoción más numerosa de la historia de los bomberos madrileños.
CSIT ha advertido de que el Cuerpo de Bomberos lleva meses preparando el proceso formativo de esta nueva promoción, con unas necesidades económicas y logísticas especialmente elevadas por el volumen de aspirantes. Según el sindicato, todo ese trabajo previo puede quedar comprometido si la incorporación no arranca en los plazos previstos, ya que los trámites administrativos para contratar y gestionar las acciones formativas son especialmente exigentes.
La organización también sostiene que la falta de estos casi 270 efectivos impediría la apertura de los nuevos parques de bomberos de Villanueva de la Cañada y Villarejo de Salvanés por falta de personal. A ello suma que la plantilla actual no puede asumir más horas extraordinarias de las que ya cubre en este momento.
Según los datos aportados por el sindicato, el sobreesfuerzo actual ya supera los 25 millones de euros en coste por horario extraordinario. CSIT sitúa además una especial gravedad en el caso del parque de Villanueva de la Cañada, donde está prevista la instalación de un Grupo Especial Forestal.
El sindicato ha señalado que desde el ámbito sindical de bomberos ya se han solicitado los permisos necesarios para llevar a cabo movilizaciones y otras medidas de presión. La organización responsabiliza directamente de esta situación a la Dirección General de Función Pública.