La Comunidad de Madrid ha otorgado ayudas a 12 pequeñas y medianas empresas (pymes) industriales de la región, en el marco de la primera convocatoria de una nueva línea de subvenciones dotada con dos millones de euros.
Estas ayudas, dirigidas a medianas empresas del sector, están destinadas a la adquisición de medios productivos que incrementen su productividad y competitividad.
El presupuesto asignado se agotó en apenas un mes desde que se abrió el plazo de inscripción hace tres meses, tal y como ha destacado la consejera de Economía, Hacienda y Empleo, Rocío Albert, durante su visita a la empresa Innovaciones Imabe en Arganda del Rey. Esta compañía, que ofrece soluciones en reciclaje y tratamiento de residuos, ha recibido más de 250.000 euros en ayudas.
Las subvenciones, de hasta 300.000 euros, estaban disponibles para empresas con una plantilla de entre 50 y 1.000 trabajadores. Estos fondos pueden ser utilizados para sufragar costes relacionados con la compra de locales y naves de uso propio, terrenos para construcción, maquinaria y equipo productivo, así como hardware y software necesarios para el desarrollo de los procesos productivos.
El porcentaje de subvención cubre el 60% de los gastos, alcanzando el 75% en el caso de inversiones en centros de trabajo ubicados en municipios con menos de 2.500 habitantes. Las adquisiciones subvencionadas deben haberse realizado en 2023, y la inversión inducida generada por estas ayudas se estima en 8,5 millones de euros, según el comunicado del Ejecutivo madrileño.
Albert subrayó que "la industria es uno de nuestros sectores prioritarios, y la estamos apoyando con distintas líneas, como la de digitalización para pymes, dotada con 9,5 millones sólo este año y que ya se ha agotado. De ella se beneficiarán más de un centenar de empresas y se generará una inversión inducida de más de 40 millones de euros."
Además, mencionó que "el Plan Industrial 2020/25 ha alcanzado hasta ahora un grado de ejecución del 78%, con más de 400 millones de euros invertidos."
En su intervención, Albert también criticó el Anteproyecto de Ley de Industria del Gobierno central, al considerar que "ha sido desarrollado a espaldas de las Administraciones regionales, otorgándoles un periodo de tiempo muy corto para presentar alegaciones". Además, señaló que "no recoge ni una sola medida para aliviar la presión fiscal del tejido productivo y establece medidas intervencionistas".