La Comunidad de Madrid cerró 2025 con un récord de generación eléctrica renovable al alcanzar los 565 gigavatios hora (GWh), lo que supone un incremento del 0,3% respecto al año anterior. El avance se apoyó especialmente en el fuerte crecimiento de la energía hidráulica, que se disparó un 32,9% y compensó la caída de otras fuentes verdes, según el informe trimestral del Observatorio de Energías Renovables elaborado por Opina 360 con datos provisionales de Red Eléctrica.
Al mismo tiempo, la generación no renovable descendió un 5,2%, arrastrada por la bajada de la cogeneración, que cayó un 4,8%, y por el retroceso de los residuos no renovables, con un descenso del 9%. Este doble movimiento permitió que el peso de las energías limpias sobre la producción total eléctrica regional creciera hasta el 47,8%.
Durante 2025, la región incorporó 276 megavatios de potencia solar fotovoltaica, alcanzando un total de 1.172 megavatios renovables instalados. En paralelo, la potencia no renovable se redujo en 18 megavatios de cogeneración. Como resultado, el 84,9% del parque generador madrileño corresponde ya a tecnologías limpias.
Madrid figura entre las siete comunidades autónomas que registraron máximos históricos de generación renovable en 2025, en un contexto nacional marcado por el empuje de la energía fotovoltaica. En el conjunto del país, la producción convencional de renovables alcanzó los 150.902 GWh, un 1,2% más que el año anterior.
No obstante, el director de Opina 360, Juan Francisco Caro, advirtió de que la producción renovable “ha pisado el freno” tras varios ejercicios de fuerte crecimiento. A su juicio, las nuevas condiciones de funcionamiento del sistema eléctrico tras el apagón de abril han limitado la evolución y la distribución de la generación verde, por lo que considera imprescindible reforzar el almacenamiento energético para evitar que parte de la capacidad instalada quede desaprovechada.
En contraste con el récord renovable, las fuentes no renovables incrementaron su producción un 7% a nivel nacional, hasta 121.212 GWh, impulsadas casi en exclusiva por los ciclos combinados, que crecieron un 27,9%. Esta circunstancia redujo ligeramente el peso de las energías verdes en el conjunto del país, que cerró el año en el 55,5% del total eléctrico, 1,4 puntos menos que en 2024.
La solar fotovoltaica volvió a ser el motor del crecimiento, con un aumento del 12,5% y un máximo histórico de 50.164 GWh, consolidándose como la segunda mayor fuente renovable del país. La eólica, aunque siguió siendo la principal tecnología en términos absolutos con 58.739 GWh, retrocedió un 3,6%, al igual que la hidráulica.
En términos de potencia instalada, las renovables alcanzaron en España los 103.558 megavatios, tras Sumar más de 11.000 megavatios en un año, impulsadas casi en su totalidad por la expansión fotovoltaica.
En el caso madrileño, el avance de la generación limpia y el retroceso de las fuentes convencionales reflejan una tendencia hacia un modelo energético más sostenible, aunque todavía condicionado por las limitaciones técnicas del sistema y la necesidad de reforzar infraestructuras que garanticen estabilidad y seguridad de suministro.