España y otras cuatro economías de la UE piden gravar los beneficios energéticos por la guerra

España y otras cuatro economías de la UE piden gravar los beneficios energéticos por la guerra

Cinco ministros reclaman a Bruselas un impuesto temporal para aliviar el impacto de la crisis en consumidores.

El vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, junto a sus homólogos de Alemania, Italia, Austria y Portugal, han solicitado a la Comisión Europea la creación de un nuevo impuesto sobre los beneficios extraordinarios de las empresas energéticas tras el conflicto en Oriente Próximo.

A través de una carta conjunta, los responsables económicos de estos cinco países piden explorar un “instrumento de solidaridad temporal” que permita que las compañías del sector contribuyan con los ingresos adicionales obtenidos durante la guerra, con el objetivo de aliviar la carga sobre consumidores y contribuyentes.

La iniciativa busca mitigar el impacto del encarecimiento del petróleo y frenar la inflación sin aumentar la presión sobre las cuentas públicas. En este sentido, los ministros recuerdan que ya existe un precedente en 2022, cuando la Unión Europea aprobó una contribución similar para hacer frente a la crisis energética.

Ante la actual volatilidad de los mercados y las limitaciones fiscales, los firmantes consideran que la Comisión Europea debería desarrollar con rapidez una herramienta común a escala comunitaria, con base jurídica sólida y compatible con las medidas nacionales ya adoptadas.

Además, subrayan la importancia de trasladar un mensaje de unidad política dentro de la UE frente a las consecuencias económicas del conflicto, destacando que una respuesta conjunta reforzaría la confianza de ciudadanos y mercados.

Por último, han instado a Bruselas a abordar esta propuesta con la mayor celeridad posible para contener el impacto de la crisis energética.