El secretario general del grupo parlamentario de VOX en el Congreso, José María Figaredo, ha restado importancia a la información que apunta a que la Ejecutiva del partido dio luz verde a su presupuesto para 2025 a través de un chat de WhatsApp durante la Navidad de 2024 y sin una evaluación exhaustiva. El dirigente ha calificado la polémica de “cotilleo” y ha exigido al Partido Popular que explique cómo aprueba sus propias cuentas internas.
Según ha publicado el Diario El Mundo, la dirección de Vox validó la previsión presupuestaria en un grupo de mensajería, en algunos casos mediante emojis, sin que conste un análisis detallado previo. La noticia ha generado críticas por el procedimiento utilizado para avalar un documento clave en la gestión económica del partido.
En declaraciones a los medios en el pasillo del Congreso, Figaredo ha minimizado el alcance del asunto y lo ha comparado con otros acontecimientos de mayor gravedad en la actualidad política y social. Ha citado la dimisión del director adjunto operativo de la Policía Nacional tras ser acusado de violación, las informaciones sobre supuestos casos de corrupción en el entorno del Presidente del Gobierno y el accidente ferroviario de Adamuz, en Córdoba, que dejó más de 46 fallecidos.
“Los cotilleos sobre si un WhatsApp o no un WhatsApp”, ha afirmado, para a continuación poner el foco en el Partido Popular. “Que nos cuente el PP cómo aprobaban sus cuentas o cómo celebraban los cumpleaños”, ha añadido, en referencia a anteriores polémicas que afectaron a la formación popular.
El episodio abre un nuevo frente de confrontación entre partidos en torno a los mecanismos internos de control y aprobación de decisiones económicas. Mientras Vox enmarca la cuestión en el ámbito organizativo y la reduce a una polémica mediática, sus adversarios cuestionan la transparencia y el rigor del procedimiento utilizado para validar un presupuesto anual.
El cruce de declaraciones se produce en un contexto de fuerte tensión parlamentaria, con varias crisis abiertas que marcan la agenda política y que los distintos grupos utilizan como referencia para relativizar o amplificar las controversias propias y ajenas.