VOX ha anunciado este martes su intención de presentar una iniciativa política simultánea en todos los parlamentos autonómicos donde cuenta con representación para rechazar la denominada "coacción del cupo catalán" y reclamar un sistema de financiación igualitario para todas las comunidades autónomas. Así lo ha comunicado el secretario general del Grupo Parlamentario Vox en el Congreso y portavoz de Economía, José María Figaredo, durante un acto celebrado en la Asamblea de Madrid con los portavoces autonómicos del partido.
El objetivo de esta acción es establecer una posición común ante el modelo de financiación pactado entre el PSOE y el separatismo catalán, que desde Vox consideran un chantaje político. Figaredo ha afirmado que su formación se encuentra actualmente recabando las conclusiones de varios expertos en la materia con el fin de articular una propuesta que refleje “una línea ideológica en la que queremos la igualdad de todos los españoles y un modelo de financiación que sirva al interés de los españoles y no al interés de los políticos”.
Durante su intervención, Figaredo ha insistido en que la financiación autonómica es “una cuestión esencial” sobre la que el partido lleva meses debatiendo, especialmente a raíz de las concesiones del Gobierno de Pedro Sánchez a los partidos separatistas. Ha denunciado que el llamado “cupo catalán” no es más que una fórmula creada “a la medida del separatismo catalán” para asegurar su apoyo parlamentario al Ejecutivo central, y lo ha equiparado a los regímenes fiscales de País Vasco y Navarra.
El diputado nacional ha lamentado que “el Gobierno está dispuesto a pagarles directamente con dinero” a cambio de respaldo político, en una operación que ha calificado de incompatible con una visión de España unida. “Solo Vox se atreve a decir que son sistemas de financiación que no corresponden a un país como debe ser España”, ha aseverado, reiterando que el modelo debería ser el mismo para todos los ciudadanos sin excepciones territoriales.
En su análisis, Figaredo ha abogado por un modelo de financiación que priorice a las personas sobre las estructuras administrativas regionales, criticando que hasta la fecha el sistema autonómico “solo ha servido para garantizar pequeñas satrapías autonómicas”. Ha acusado a las regiones de convertirse en feudos de poder político sustentado por transferencias públicas y ha lamentado que el ciudadano común sea el gran perjudicado.