Argüello critica que el Gobierno actúe por cálculo político con la regularización de migrantes

Argüello critica que el Gobierno actúe por cálculo político con la regularización de migrantes

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El presidente de la Conferencia Episcopal Española y arzobispo de Valladolid, Luis Argüello, ha valorado positivamente el real decreto aprobado este martes por el Consejo de Ministros que permitirá la regularización extraordinaria de cerca de medio millón de personas migrantes. En un mensaje difundido por la Conferencia Episcopal, Argüello ha calificado la medida como “un reconocimiento de la dignidad humana” y “una oportunidad para colaborar en el bien común”, aunque ha lamentado que se haya aprobado únicamente en un momento de “oportunidad política”.

A juicio del prelado, el Ejecutivo podría haber dado este paso “hace meses”, en coherencia con lo reclamado por las más de 900 organizaciones que respaldaron la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) promovida para regularizar a personas migrantes que ya se encuentran viviendo y trabajando en España. “Es ahora, quizás, porque hay un momento de oportunidad política que lo favorezca”, ha afirmado, sin dejar de mostrar su satisfacción por la resolución de una situación que, según ha descrito, se había vuelto insostenible en numerosos municipios.

Argüello ha recordado que muchas de estas personas ya participan de forma activa en la vida comunitaria, trabajan, utilizan los servicios sociales y llevan a sus hijos a la escuela, pero se encuentran bloqueadas por la falta de documentación legal. “Este decreto viene a solucionar una situación de extraordinaria dificultad”, ha afirmado, subrayando la importancia de que, a partir de ahora, quienes ya están trabajando puedan cotizar y contribuir con sus impuestos.

El arzobispo también ha destacado el valor cívico y democrático de esta medida, no solo por su contenido, sino por el proceso que la ha impulsado. Ha reconocido el papel clave que ha tenido la sociedad civil organizada, con una iniciativa que ha reunido a asociaciones eclesiales y laicas, unidas por la causa común de la justicia social. “Supone también un reconocimiento para la salud democrática, por la importancia que tienen las iniciativas de la sociedad organizada”, ha afirmado.

Pese a esta aprobación, el presidente de la CEE ha recordado que el desafío no termina con la legalización administrativa. Ha advertido de los retos que persisten en materia de integración cultural y social, así como de la necesidad urgente de que se aborde una regulación efectiva de los flujos migratorios a nivel europeo. “Esto difícilmente se podrá hacer sin un acuerdo de la Unión Europea”, ha señalado, subrayando la dimensión internacional del fenómeno migratorio y la necesidad de respuestas coordinadas entre los Estados miembros.