El líder de Vox rechaza servir como vicepresidente del PP y propone eliminar fiscalidad sobre propinas a camareros.

Abascal pide una gran mayoría para gobernar y rechaza ser vicepresidente con el PP

El presidente de Vox, Santiago Abascal, reclamó este sábado a los votantes que le otorguen una "gran mayoría" en las elecciones generales del 29 de noviembre para acceder a la presidencia del Gobierno. "Ambicionamos un gran poder para hacer una gran transformación, así que no nos votéis a medias. Dadnos un gran respaldo, una gran mayoría, y haremos un gran cambio para España", declaró durante el mitin celebrado frente a la Catedral de Mallorca en Palma.
Abascal defendió que el programa de Vox, articulado en torno a "la remigración, la desregulación y la prioridad nacional", no es "ideológico" y responde a las necesidades de "una inmensa mayoría de españoles". Rechazó de forma explícita que su objetivo sea ocupar la vicepresidencia de un Ejecutivo encabezado por el 'popular' Alberto Núñez Feijóo. "Yo me presento a la presidencia, y haremos lo que digan los españoles", subrayó, mientras la militancia le respondía al grito de "presidente, presidente".
Reconoció "no estar satisfecho" con los resultados obtenidos en las comunidades autónomas donde Vox gobierna junto al PP. Advirtió que el camino hacia el cambio que promete estará lleno de "muchas dificultades". "No os vamos a mentir. No prometemos soluciones fáciles, sino soluciones contundentes. No nos va a temblar el pulso para nada", se comprometió ante los asistentes.
Una de las medidas más aplaudidas fue la de eliminar la fiscalidad sobre las propinas de los trabajadores de hostelería. "Las propinas a los camareros son una gratificación por su buen servicio", argumentó, criticando que "cuando reciben una propina les viene el vampiro de Hacienda". "Si llegamos, tenemos la intención de acabar con el saqueo a las propinas, una injusticia absoluta", aseguró.
Sobre las pensiones, Abascal sostuvo que el único riesgo real para su viabilidad es "mantener a Pedro Sánchez en el poder". Defendió que "el único modo de mantener el sistema es rebajar impuestos y recortar en gasto político ideológico". "Pueden estar tranquilos los pensionistas que tienen derechos adquiridos, porque las pensiones se van a pagar de la manera que haga falta", afirmó.
En materia migratoria, Abascal centró su propuesta en la expulsión "por la vía rápida" de quienes hayan cometido delitos y "no respeten a las mujeres". "Los queremos en las cárceles de sus países. ¡Fuera de aquí, largo de aquí!", exclamó.
Defendió la necesidad de la "remigración" de personas "que vienen a recibir las ayudas que no alcanzan a los españoles". "Cuando uno va a un país y no pretende pagar sino vivir de las ayudas públicas debe irse", sostuvo. Respecto a los menores extranjeros no acompañados, reclamó que regresen con sus familias.
Distinguió ese colectivo del de extranjeros "que han venido a trabajar y se han esforzado" y han "respetado las leyes". "A esas personas les damos las gracias, ningún reproche", dijo. Aun así, matizó que si esas personas "pasan por una mala racha" prolongada, "hay que hacer que remigren y que puedan construir un futuro en su patria". "España no puede seguir sosteniendo los problemas de todo el mundo", insistió.
Abascal dedicó un bloque del mitin a denunciar la "violencia orquestada y permitida por las instituciones" sufrida durante actos celebrados en A Coruña, Avilés y Maó. "La violencia pretende atemorizarnos y tapar ocho años absolutamente de vergüenza para España", sostuvo, atribuyendo al PSOE la voluntad de "olvidemos de las mentiras de Sánchez".
Señaló que con la "violencia" también se busca desviar la atención de la "invasión" de Ceuta —de la que responsabilizó a Marruecos y al Gobierno— y de la "corrupción de Sánchez, de su partido, de su familia". A diferencia del acto del viernes en Maó, donde la Policía Nacional tuvo que intervenir, el mitin de Palma transcurrió sin incidentes. Las fuerzas de seguridad desplegaron un amplio dispositivo con decenas de agentes para controlar el acceso de alrededor de 1.500 personas a la explanada frente al mar.
La candidata de Vox al Congreso por Baleares, Maribel Cerezo, intervino en su segundo acto público. Defendió la necesidad de desbloquear suelo y eliminar trámites burocráticos para acelerar la construcción de viviendas. "Pueden pasar años desde que se señala un suelo hasta que se pone un ladrillo, y cuando por fin se construye más de la mitad de lo que pagamos son impuestos", dijo. "Proponemos más suelo y plazos cerrados, y que la primera vivienda esté libre de carga impositiva", añadió.
Estas preguntas han sido generadas por inteligencia artificial para favorecer el diálogo y la reflexión.
¿Crees que la propuesta de Abascal de eliminar la fiscalidad sobre propinas es una medida justa para los camareros o consideras que necesita más matices?
¿Te parece que la política de remigración que plantea Vox es realista o encuentras obstáculos importantes en su aplicación?
Tu opinión es importante. Comparte tu punto de vista con respeto.
Participa en la conversación con respeto. Tu comentario se publicará automáticamente, aunque podrá ser retirado por la redacción.
Comentarios (0)