La patrullera ‘Audaz’ sufrió daños en una ventanilla durante una persecución en aguas de Almería sin que ningún agente resultara herido.
La embarcación ‘Audaz’ del Servicio de Vigilancia Aduanera resultó dañada en la madrugada del pasado día tras colisionar con una narcolancha cargada de petacas de gasolina durante una persecución en el Mediterráneo, en aguas alejadas de Almería.
Según confirmaron fuentes de la AEAT y la Subdelegación del Gobierno, uno de los narcotraficantes maniobró de forma que su embarcación se subió sobre otra narcolancha y terminó “tocando” la patrullera de Vigilancia Aduanera. El impacto afectó únicamente a una ventanilla lateral junto al puente de mando, cuyo cristal quedó destruido. Ningún funcionario sufrió lesiones en el incidente.
Los ocupantes de las embarcaciones neumáticas lograron reagruparse en una sola narcolancha y escapar del lugar. La segunda embarcación quedó abandonada en la zona sin posibilidad de ser remolcada hasta el Puerto de Almería.
El sindicato nacional Jusva de Vigilancia Aduanera ha exigido la dotación de “medios adecuados” para evitar que situaciones similares puedan “convertirse en una tragedia”. La organización ha anunciado que solicitará una reunión con el ministro de Hacienda, Arcadi España, para reclamar que el colectivo sea reconocido como “profesión de riesgo”.
Fuentes sindicales revelaron que en la operación participaron alrededor de seis embarcaciones semirrígidas para eludir la acción de la patrullera. Según Jusva, los narcotraficantes decidieron deliberadamente “estrellar” una de las narcolanchas contra la patrullera para lograr su fuga, aunque sin causar daños personales.
Jusva ha advertido que sin “medios adecuados” adecuados, cualquier enfrentamiento en el medio marino puede derivar en un siniestro más grave. El sindicato ha recordado el suceso ocurrido hace una semana en Huelva, donde dos agentes de la Guardia Civil perdieron la vida en circunstancias similares.
La organización ha subrayado que Vigilancia Aduanera es el cuerpo policial “más antiguo de España”, aunque también “el más desconocido”. Dispone de aproximadamente 2.500 agentes distribuidos en todo el territorio nacional, tanto en operaciones marítimas como terrestres, a quienes se exige estar operativos “todos los días y todas las noches”.
Jusva también ha cuestionado las condiciones salariales del colectivo. Un agente de nuevo ingreso percibe alrededor de 1.600 euros mensuales, lo que representa una “brecha salarial de 10.000 euros” respecto a otros cuerpos policiales del Estado como la Guardia Civil o la Policía Nacional.
El incidente pone de relieve los riesgos a los que se enfrentan los agentes de Vigilancia Aduanera en sus operaciones de control en el Mediterráneo, donde los narcotraficantes utilizan embarcaciones cada vez más agresivas para evadir los controles.