El Ibex 35 concluye 2024 con un incremento del 14,78%, alcanzando los 11.595 puntos al cierre del ejercicio.
Este avance refleja la resiliencia económica global y el inicio de un ciclo de flexibilización monetaria por parte de los principales bancos centrales tras controlar la inflación. La victoria de Donald Trump en las elecciones presidenciales de Estados Unidos también marcó el panorama económico del año.
Según los datos del mercado, el índice español encadena dos años consecutivos de avances, con una subida acumulada del 40,9% en este periodo. Este desempeño no se observaba desde 2014. Sin embargo, no logró mantener los máximos de 12.118 puntos alcanzados en diciembre, un nivel no visto desde 2010.
El año comenzó de forma moderada, con un comportamiento estable en los primeros meses. Fue en marzo cuando el Ibex 35 experimentó un importante repunte del 10,73%, superando los 11.000 puntos gracias al impulso de indicadores macroeconómicos sólidos y la fortaleza de sectores como los servicios. Este movimiento coincidió con la revisión al alza del crecimiento del PIB por parte del Banco de España, que lo situó en el 3,1% para 2024.
No obstante, la tranquilidad se rompió en agosto, cuando el temor a una recesión en Estados Unidos generó caídas en los mercados globales, incluyendo un descenso del 2,34% en el Ibex. Pese a ello, el índice logró cerrar el mes con un incremento del 3%, gracias a una rápida recuperación.
El otoño trajo nuevas tensiones. La victoria de Donald Trump en las elecciones estadounidenses separó las trayectorias de los mercados de Europa y Estados Unidos. Las políticas desregulatorias y fiscales anunciadas por el mandatario favorecieron a Wall Street, pero penalizaron a los índices europeos, incluido el Ibex.
Entre los valores destacados del Ibex, IAG lideró las subidas con un espectacular 103,76%, impulsado por el crecimiento del turismo y el dinamismo del sector servicios. Los bancos también obtuvieron grandes beneficios, con Banco Sabadell (+68,64%) y CaixaBank (+40,53%) entre los principales protagonistas.
En el lado opuesto, compañías como Solaria (-58%) y Grifols (-40,8%) sufrieron caídas significativas, mientras que el debut de Puig en el mercado no convenció, con un descenso del 27,2%.
A nivel internacional, las principales Bolsas europeas cerraron con resultados positivos, destacando Fráncfort (+19%) y Milán (+12,6%). En Estados Unidos, los índices lograron avances históricos, liderados por el Nasdaq, que subió casi un 30%.
En el mercado de materias primas, el oro destacó con un alza del 26%, mientras que el bitcoin duplicó su valor, alcanzando un máximo histórico de 108.000 dólares, impulsado por la aprobación de ETFs y la victoria de Trump. Por su parte, el petróleo cerró el año sin grandes variaciones, y el euro perdió un 6% frente al dólar.
El Ibex 35, aunque lejos de sus máximos históricos, refleja la recuperación del mercado español y La Resistencia de la economía global en un año marcado por transformaciones políticas y económicas significativas.