El tejo del arroyo de Barahondillo, en Rascafría, se mantiene como el árbol más longevo de la Comunidad de Madrid, con más de mil años de vida, en una región que refuerza ahora la protección de sus ejemplares más singulares.
Con motivo del Día Internacional de los Bosques, el Gobierno regional ha anunciado un incremento del 30% en la inversión destinada al cuidado de estos árboles, pasando de 33.844 a más de 43.000 euros anuales.
El objetivo es mejorar la conservación de los 283 ejemplares incluidos en el catálogo regional, incorporando nuevas técnicas de análisis mecánico y fisiológico, así como herramientas digitales para evaluar su estado.
Además, se realizarán actuaciones como podas especializadas, instalación de estructuras de sujeción y mejoras del suelo para favorecer su regeneración y alargar su vida útil.
Entre los árboles más destacados de la región figuran también el Plátano de la Trinidad, en Aranjuez, el más alto con 47,5 metros, o la secuoya de El Escorial, uno de los de mayor perímetro.
Las autoridades insisten en la importancia de la colaboración ciudadana para su conservación, recomendando no dañarlos ni alterar su entorno.
La protección de la biodiversidad se completa con el Banco de Germoplasma regional, que conserva cientos de especies vegetales para garantizar su recuperación en caso de desaparición.