La oposición tumba la propuesta de Miguel Ángel Recuenco, aunque el presupuesto de 228 millones se aprobará automáticamente si en 30 días no prospera una moción de censura alternativa.
El Pleno del Ayuntamiento de Leganés rechazó este viernes la cuestión de confianza presentada por el alcalde Miguel Ángel Recuenco y su Gobierno, integrado por PP y Unión por Leganés, para sacar adelante el presupuesto municipal de 228 millones de euros.
Los votos en contra de PSOE, Más Madrid, Podemos y VOX tumbaron la iniciativa. Ahora se abre un plazo de 30 días para que la oposición presente una moción de censura con un candidato alternativo. Si no lo hace, las cuentas quedarán aprobadas de forma automática.
La oposición ha acusado al Ejecutivo municipal de falta de diálogo e incapacidad para negociar. El Gobierno, por su parte, mantiene que los presupuestos terminarán aprobándose porque la oposición “no tiene gobierno alternativo”.
Recuenco defendió la cuestión de confianza asegurando que su Gobierno ha logrado “ordenar la gestión que era caótica” en una ciudad que, según señaló, “estaba bloqueada”. “Hoy hay un Leganés que funciona y, por eso, con estos presupuestos abrimos las puertas del futuro. Son cuentas evolutivas y para consolidar lo ya conseguido y anticipar el Leganés de los próximos años, más seguro y cuidado”, afirmó el alcalde.
El regidor subrayó que el presupuesto representa “una apuesta por la seguridad y la modernización de barrios”, con una “ambiciosa inversión”. Destacó también el refuerzo de recursos humanos, especialmente en la plantilla de Policía Local.
Recuenco aseguró que el Gobierno municipal posee “decisión, visión y determinación” para sacar adelante las cuentas. Defendió además que su intención es “desbloquear mentalmente” a la oposición, confiando en que los grupos verán mejorar la situación de la ciudad.
Podemos-IU criticó la falta de “cintura política” del Ejecutivo para negociar. Su portavoz, Alba Pulido, acusó al Gobierno local de estar “muy anclado en los despachos” y de no haber dialogado.
“Hoy tenemos que volver a pronunciarnos sobre esta cuestión de confianza porque nunca han sido capaces de negociar un presupuesto: no dialogan, ustedes imponen”, señaló Pulido, quien aseguró que “no es un presupuesto bueno para la ciudad”.
La portavoz de Podemos-IU afirmó que con estas cuentas “gana el ladrillo y la especulación” y reprochó al Gobierno que, tras tres años, la ciudad tenga “más suciedad, menos servicios sociales, más esperas para licencias y menos escucha a los vecinos”.
La portavoz de Vox, Beatriz Tejero, también criticó que el alcalde saque “pecho” de la cuestión de confianza. “No han sido capaces de negociar y cumplir. Se han instaurado en la mentira tantos años que no van a poder salir”, afirmó.
Tejero aseguró que Vox llegó a un acuerdo con el alcalde que “no se cumplió” y defendió que su formación no quiere “inversiones millonarias para cosas que no se necesitan”, sino medidas para autónomos y bajadas de impuestos.
El portavoz de Más Madrid, Carlos Poblete, señaló la falta de capacidad del Gobierno para “dialogar” y hacer un esfuerzo por alcanzar un presupuesto compartido. “Los presupuestos nacen sin apoyo, y no tener apoyos es un síntoma muy grave”, advirtió.
Poblete sostuvo que, cuando nadie respalda unas cuentas públicas, es porque el Gobierno “no ha sido capaz de escuchar”. A su juicio, no hay una visión amplia de ciudad, sino “una imposición de un gobierno en minoría”.
El portavoz de Más Madrid definió el presupuesto como “conservador y continuista” e insuficiente para afrontar retos como los servicios públicos o el acceso a la vivienda. Denunció además que no ha habido un diálogo real, sino “una escenificación del diálogo”.
El portavoz del PSOE, Javier Márquez, acusó al Ejecutivo local de incapacidad para dialogar y criticó la gestión municipal. El Gobierno ha traído “dejadez y desidia” a Leganés, denunció.
Márquez afirmó que la ciudad es “la más sucia de la región” y “la escombrera del Sur”, y recordó que el PSOE fue el primer grupo que se ofreció a negociar. Pidió además a “los señores de la derecha” que se vayan y dejen gobernar “a los que saben”.
Desde el Gobierno local, el portavoz de ULEG, Carlos Delgado, defendió la activación de la cuestión de confianza apelando a la “responsabilidad del Gobierno con los vecinos”.
Delgado respondió a las críticas asegurando que, cuando la oposición habla de fracaso del Gobierno, evidencia su propio fracaso al no ser capaz de sacar adelante ninguna alternativa. “Es la oposición más inoperante de la historia de la ciudad. Han renunciado a hacer política”, concluyó.