El jinete grancanario compite este fin de semana en el Club de Campo con dos caballos jóvenes y defiende la importancia del vínculo con el animal en la alta competición.
El jinete español Ismael García Roque llega a Madrid este fin de semana para participar en el Longines Global Champions Tour, el circuito internacional de saltos de obstáculos, una competición que considera "siempre especial y espectacular". En su visión del deporte, el vínculo entre jinete y caballo juega un papel determinante para el éxito.
García Roque sostiene que en una disciplina tan exigente técnicamente, contar con un caballo adecuado resulta decisivo. "Lo difícil en los saltos es poder encontrar un buen caballo", señala, subrayando que la conexión con el animal facilita el desempeño en cada recorrido.
"La verdad es que este concurso siempre es especial, estamos aquí en casa y es un concurso muy bonito, espectacular, tanto para el jinete como para el espectador que va a verlo y siempre se coge con muchas ganas y mucha ilusión", reconoció García Roque en una entrevista.
En la capital, el grancanario participará en dos pruebas de 1,40 metros con 'Jasper' y 'Daikon', dos caballos que define como jóvenes y con "un 'poquito' sin experiencia". Aun así, considera que el Club de Campo Villa de Madrid representa un escenario idóneo para que ambos acumulen experiencia competitiva.
"Pero el Club de Campo es un muy buen sitio para poder saltar y que vayan cogiendo experiencia y vayan saliendo a pistas importantes para el día de mañana", subrayó el Olímpico, quien ve esta participación como una oportunidad para dar rodaje a sus caballos en un entorno de primer nivel.
La pista madrileña presenta características singulares por su superficie verde, un detalle que, según explica, puede condicionar especialmente a los caballos jóvenes. "Los caballos nuevos que son un poco jóvenes y que al entrar en el verde les sorprende un poquito", recuerda el jinete.
García Roque también tiene presente la influencia del ambiente en el Club de Campo, donde el público se sitúa muy cerca de la pista y los obstáculos muestran una configuración exigente. "Y bueno, está el ambiente, con la gente muy encima de la pista, y los saltos son muy armados, con muchas cosas que para los caballos jóvenes, sorprenden un 'poquito'", añadió.
El trabajo diario permite, a su juicio, preparar a los animales para este tipo de estímulos, aunque recalca que el proceso se simplifica cuando se dispone de caballos con buenas condiciones. En ese contexto, el jinete concede mucha importancia a la progresión y a la elección de los concursos adecuados para cada etapa del desarrollo.
El deportista canario recuerda que el Gran Premio de Madrid, prueba principal de esta cita, tiene carácter "centenaria y muy especial", además de haber reunido durante años a algunos de los mejores jinetes del mundo.
García Roque considera, no obstante, que España atraviesa un buen momento en cuanto a organización de competiciones. "En España ahora mismo tenemos la suerte de que tenemos muy buenas competiciones y muy buenos circuitos internacionales, no tenemos nada que envidiarle a los concursos de Europa", apuntó.
Entre sus citas preferidas dentro del calendario nacional, además de Madrid, menciona A Coruña, en Casas Novas, y Gijón, en Las Mestas, dos concursos que sitúa entre los más destacados para los jinetes españoles.
Su momento deportivo actual se encuentra más centrado en la formación de caballos jóvenes que en una agenda enfocada de lleno a la alta competición. "Ahora estoy trabajando con muchos caballos jóvenes, intentando sacarles a buenos concursos, de nivel, para que el día de mañana ver si somos capaces de volver a saltar concursos muy buenos y concursos grandes internacionales", relató.
En Madrid coincidirá también en dos concursos con Lucía Fernández, amazona a la que empezó a entrenar cuando tenía "13 años" y que ahora cuenta con 19 años. García Roque destaca que su alumna ha construido su trayectoria desde una etapa inicial y que continúa avanzando en su recorrido deportivo.
"Ahora ya tiene 19. Llevamos muchos años y la cogí prácticamente desde la base. Poco a poco ha ido progresando y ha ido consiguiendo sus éxitos, está formando su camino", puntualizó sobre la joven amazona, que en el Club de Campo montará a 'Tirano', el caballo con el que el grancanario compitió en París 2024.
El entrenador pide prudencia en el desarrollo de jinetes y caballos. Reclama "tener también paciencia y sobre todo no querer adelantarse un 'poquito' a los tiempos, tanto como para cuidar los caballos como para cuidar los jinetes jóvenes". "Que se lleven los menos sustos posibles y que hagan todo paso a paso", advirtió.
Fernández compagina su carrera deportiva con sus estudios de Marketing, iniciados este año, una circunstancia que García Roque asume dentro del trabajo diario. "Hay muchos días que no puede venir porque tiene estudios y cuando no viene, pues le monto sus caballos, hago sus trabajos y se los mantengo para que ella pierda el menos tiempo posible para los estudios también", resaltó.
Preguntado por si se relajará cuando compita frente a su alumna, el jinete respondió con humor y espíritu competitivo. "No, yo quiero ganar siempre", replicó. "Si se lo puedo un poco restregar así un poco en la cara, pues mucho mejor", añadió entre risas, antes de adoptar un tono más serio: "Que a ella le vaya bien siempre y que tenga buenas experiencias, que es muy importante también", sentenció.
García Roque empezó a montar desde muy joven en Gran Canaria, donde nació su vínculo con la equitación. "Empecé montando ahí siempre desde pequeño y tenía la oportunidad de, ya con 12, 13 años de venirme los veranos a la península, a Asturias, poder competir todos los veranos y ya volver a estudiar en septiembre", recordó.
Su proceso de profesionalización dio un paso decisivo a los 18 años, cuando se trasladó a Inglaterra. "Después, ya con 18 años, me fui a Inglaterra a intentar profesionalizarme un poco y desde ahí la verdad que me ha ido todo muy bien, rodado. Hemos trabajado mucho y hemos conseguido muchos buenos resultados", celebró.
El jinete insiste en que en este deporte el caballo ocupa un lugar imprescindible. "Sin el caballo no haces nada", sostiene, por lo que considera necesario proporcionarles "los mismos cuidados o más que un deportista de alto nivel".
Al final son atletas y tenemos que cuidarles como lo que son. Y, lógicamente, es un animal que no te dice dónde le duele muchas veces, ni lo que no, si tiene un buen día o si tiene uno malo, es una cuestión de tener mucho 'feeling', sobre todo, tener un muy buen vínculo con el animal y eso te facilita mucho las cosas, explicó García Roque.
Para el grancanario, cada caballo requiere una atención individualizada y una manera concreta de trabajar. "Cada caballo es distinto, como las personas, y la manera en que tú le trates todos los días y de que le enseñes, se va a ver reflejado el día de mañana. Si eres un jinete con un buen carácter, tranquilo, todo eso se lo transmites al caballo", detalló.
García Roque observa que en la actualidad existen "tantos buenos jinetes y tantos buenos caballos", aunque subraya que el talento del jinete necesita un caballo de nivel para aspirar a los mejores resultados. "Un buen jinete sin un buen caballo, no es nada". "Es imposible, imposible", aseveró.
"Un buen jinete con un caballo con un poco menos de nivel, puede saltar y va a competir bien, pero para estar en el primer nivel tiene que ser un buen jinete y tener un buen caballo", reiteró, al diferenciar entre competir con solvencia y estar en la élite internacional.
El trabajo en la alta competición, remarca, exige muchas horas de entrenamiento y cuadra. "No sólo montamos un caballo, montamos 5, 6, 7, 8 al día, depende, entonces le dedicamos mucho tiempo al entrenamiento y muchas horas de cuadra, porque no solamente es montar y entrenar sino que hay que ocuparse de muchas más cosas y estar siempre muy pendiente de los caballos y de sus necesidades", ahondó el canario.
Encontrar el caballo idóneo continúa siendo, para él, uno de los mayores retos. Siempre es difícil poder encontrar el caballo adecuado y el que te permita saltar a competiciones importantes. En España, tenemos muy buenos jinetes, pero muchas veces tenemos esa carencia de buenos caballos que nos permiten tener un buen equipo, poder competir en competiciones tan importantes como los Juegos o Campeonatos del Mundo. Lo difícil es poder encontrar la perla, se sinceró.
El jinete también repasó su participación en París 2024, sus primeros Juegos Olímpicos, una vivencia que define como "experiencia inolvidable" y que afrontó con la intención de disfrutarla al máximo por su carácter excepcional.
Igual no se vuelve a repetir más y entonces intentamos disfrutarla lo mejor posible. Y para un deportista creo que es lo máximo a lo que se puede llegar. En mi caso, por ejemplo, soy un chico de Canarias, donde este deporte no es fácil, y lo disfruté mucho. Gracias a Dios pude contar ahí con toda mi familia apoyando y disfrutaron el momento también, expresó.
García Roque destaca la convivencia en la Villa Olímpica como un elemento diferencial respecto a otras pruebas de fin de semana. "Es inigualable porque al final convives en la Villa Olímpica con otros deportistas, los mejores del mundo, y es un ambiente totalmente diferente a una competición normal de fin de semana como hacemos nosotros", afirmó.
El grancanario sitúa los Juegos en la cima de la carrera de cualquier deportista. "Por muy bueno que sea el concurso que vayas a saltar, al final el de los Juegos Olímpicos es el concurso por excelencia de un deportista", sentenció García Roque, que mantiene abierto su deseo de repetir en Los Ángeles 2028. "Totalmente, donde sea", aseguró.