El CA Osasuna se impuso por 1-2 al RC Celta este viernes en Balaídos, en el arranque de la jornada 23 de LaLiga EA Sports, un resultado que refuerza la dinámica de los navarros y frena a los vigueses en su aspiración de acercarse a la parte alta.
El equipo de Alessio Lisci, que solo ha perdido uno de sus últimos siete encuentros, volvió a mostrarse más eficaz en las dos áreas para alcanzar los 29 puntos, frente a los 33 de un Celta que encadena tres jornadas sin ganar y se queda a medias en su intento de aproximarse a la zona europea.
La primera mitad se resolvió con el cabezazo de Ante Budimir superada la media hora, tras un centro medido de Raúl Moro. El Celta llevó el peso del balón durante muchos minutos, aunque sin traducirlo en ocasiones nítidas, si bien Javi Rodríguez, Hugo Álvarez y Borja Iglesias rondaron el empate antes del descanso.
El gol dio impulso a Osasuna, que cerró mejor el primer acto, pero el inicio de la reanudación cambió el guion con un penalti por mano de Alejandro Catena. Borja Iglesias convirtió el 1-1, aunque el empate no activó una reacción clara del conjunto local y el duelo entró en una fase más pausada, marcada por la intensa lluvia.
En ese tramo, el Celta se mostró demasiado desconectado y lo pagó con el 1-2 de Raúl García, que llegó tras un despiste defensivo. A partir de ahí, los de Claudio Giráldez aceleraron en busca del empate, con la mirada puesta en Iago Aspas, pero sin encontrar la forma de superar a Herrera, que firmó una actuación sólida. El intento de agitar el partido con Fer López tampoco tuvo el efecto esperado en un Celta que, con un ojo en la Liga Europa, sigue dejando puntos en Liga mientras Osasuna mantiene su línea ascendente.