El Papa matiza que “es de todos los equipos” antes de aterrizar en Barajas e iniciar su visita apostólica.
Durante el vuelo que le ha trasladado desde Roma hasta Madrid, el Papa León XIV ha señalado al Real Madrid como su equipo español de preferencia, aunque ha querido aclarar que “el Papa es de todos los equipos”. La declaración llegó en respuesta a una periodista que le cuestionó sobre sus preferencias entre el conjunto blanco y el Barcelona, en un trayecto en el que viajaba acompañado por 80 periodistas y una veintena de gráficos.
El Pontífice tocó tierra en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas este sábado 6 de junio a las 10.15 horas, a bordo de un avión de la compañía Ita Airways. Minutos después, fue recibido en el Pabellón de Estado por los Reyes Felipe VI y Letizia, quienes le dieron la bienvenida oficial en territorio español.
El Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, también asistió al acto de recepción. La llegada del Papa a España fue saludada por las iglesias de Madrid con un repique de campanas que resonó por toda la capital.
Vestido con muceta y estola rojas sobre su hábito blanco, León XIV descendió del avión a las 10.32 horas. El acto de recibimiento fue breve, apenas cinco minutos, tras los cuales los Reyes acompañaron al Pontífice al interior de la terminal a las 10.37 horas.
Al bajar la escalerilla, el Papa saludó con la mano derecha antes de ser recibido por Felipe VI y Letizia. Los Reyes fueron los primeros en aproximarse, intercambiaron palabras con León XIV e iniciaron el recorrido conjunto por la alfombra roja dispuesta a pie de pista.
La llegada a Madrid marca el comienzo de una agenda de siete días en España que incluye actividades en la capital, Barcelona y Canarias. Durante su estancia madrileña, el Pontífice participará en encuentros institucionales, celebraciones religiosas y actos de gran envergadura como la Vigilia con jóvenes en la plaza de Lima, la Misa del Corpus Christi en Cibeles y un encuentro con la comunidad diocesana en el Estadio Santiago Bernabéu.
Esta visita apostólica representa un hito significativo en las relaciones entre la Iglesia católica y España, consolidando la presencia papal en El País ibérico a través de una agenda que combina actos de naturaleza religiosa con encuentros de relevancia institucional y social.