Solo quedaban tres de las 23 lonas que Metro de Madrid había instalado en estaciones de Vallecas cuando acudió a retirarlas tras la final ante el Crystal Palace.
Las pancartas y vinilos que Metro de Madrid colocó en doce estaciones de Puente de Vallecas y Villa de Vallecas para respaldar al Rayo Vallecano en la final de la UEFA Conference League se han convertido en un codiciado recuerdo para los aficionados. La mayoría de estos elementos decorativos desaparecieron tras el partido disputado frente al Crystal Palace en Leipzig, Alemania.
La compañía de transporte había instalado un total de 23 lonas en estaciones vinculadas al entorno rayista para acompañar al equipo en la primera final europea de sus cien años de historia. Cuando el personal de Metro acudió el miércoles por la mañana a retirar el material, únicamente encontró tres lonas aún en su lugar, según confirmaron fuentes del suburbano.
Los vinilos estaban distribuidos en los accesos de las estaciones de Puente de Vallecas, Nueva Numancia, Portazgo, Buenos Aires, Alto del Arenal, Miguel Hernández, Sierra de Guadalupe, Villa de Vallecas, Congosto, La Gavia, Las Suertes y Valdecarros. Estos puntos de la red de Metro registran el paso diario de aproximadamente 230.000 usuarios.
La iniciativa había teñido de franjirrojo parte de la red vallecana para apoyar al equipo antes de una cita histórica. Tras la derrota ante el Crystal Palace, los vinilos y pancartas adquirieron un significado diferente: se convirtieron en recuerdos sentimentales de una final que, pese al resultado adverso, permanecerá grabada en la memoria de la afición rayista.
La final de Leipzig movilizó emocionalmente a todo Vallecas, un barrio completamente volcado con un club que aspiraba a conquistar el primer título de su historia y a convertirse en el primer equipo español en ganar la UEFA Conference League.
El valor simbólico de la cita explica que numerosos aficionados hayan decidido conservar un recuerdo físico de aquellos días. Las lonas de Metro, concebidas inicialmente como decoración institucional y apoyo al Rayo, terminaron transformadas en un particular souvenir de una noche histórica para el fútbol madrileño.