Pogacar conquista la Milán-San Remo tras reponerse a una caída y suma su undécimo ‘monumento’

Pogacar conquista la Milán-San Remo tras reponerse a una caída y suma su undécimo ‘monumento’

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El ciclista esloveno Tadej Pogacar (UAE Team Emirates-XRG) conquistó este sábado la 117ª edición de la Milán-San Remo, disputada sobre 298 kilómetros entre Pavía y San Remo, tras imponerse en el esprint final al británico Thomas Pidcock y Sumar así su undécimo ‘monumento’.

El vigente campeón del mundo logró por primera vez la ‘Classicissima’, una de las grandes clásicas del calendario, en una carrera marcada por su capacidad de reacción tras sufrir una caída a 32 kilómetros de Meta, en la aproximación a la subida de la Cipressa.

Lejos de quedarse atrás, Pogacar consiguió reengancharse al grupo principal gracias al trabajo de sus compañeros y lanzó un decisivo ataque a 24 kilómetros de la llegada. Solo Pidcock y el neerlandés Mathieu van der Poel pudieron seguir su ritmo en un primer momento.

Ya en el ascenso al Poggio, último gran punto clave del recorrido, el esloveno endureció el ritmo y dejó atrás a Van der Poel, mientras que Pidcock resistió hasta los últimos metros. Finalmente, la victoria se decidió en la recta final de la Vía Roma, donde Pogacar lanzó su esprint a 200 metros de meta para cruzar la línea en primera posición con un tiempo de 6:35:49.

El belga Wout van Aert fue tercero, encabezando el grupo perseguidor que llegó a cuatro segundos del ganador.

Con este triunfo, Pogacar añade la Milán-San Remo a su palmarés y amplía su colección de grandes clásicas, que ya incluye cinco Giros de Lombardía, tres Lieja-Bastoña-Lieja y dos Tour de Flandes. De este modo, solo le falta la París-Roubaix para completar los cinco ‘monumentos’ del ciclismo.

“Cuando me caí pensé que todo había terminado, pero pude volver rápido y mis compañeros me ayudaron mucho. Sin ellos no habría sido posible”, reconoció el esloveno tras la carrera.

La prueba estuvo marcada inicialmente por una fuga de nueve corredores que llegó a tener hasta siete minutos de ventaja, aunque el pelotón, controlado en todo momento por el UAE, neutralizó la escapada antes de los últimos kilómetros decisivos.

Pogacar, que había sido tercero en las dos últimas ediciones, confirma así su dominio en el ciclismo mundial con una victoria de prestigio en una de las carreras más exigentes y emblemáticas del calendario.