Jaime Fernández decidió el 97-98 en el Movistar Arena con un triple en los últimos segundos.
La Laguna Tenerife se llevó la primera victoria de la eliminatoria de cuartos de final de los playoffs de la Liga Endesa al vencer al Real Madrid por 97-98 en el Movistar Arena. Un triple decisivo de Jaime Fernández en los últimos segundos selló el triunfo y profundizó en la mala racha del conjunto blanco, que acumula cinco derrotas consecutivas en la competición.
El equipo de Sergio Scariolo comenzó el partido con dificultades ofensivas. Ambos equipos sufrieron problemas en el juego interior, pero el Tenerife aprovechó mejor esa vía en los primeros minutos y se colocó con ventajas de salida: 0-5, 6-11 y 8-13. El Real Madrid reaccionó en el tramo final del primer cuarto gracias a Théo Maledon, que anotó un triple, y a Trey Lyles, también acertado desde el perímetro. David Krämer contribuyó a que los locales cerraran el primer periodo por delante con 26-21 y ampliaran la diferencia hasta el 40-28 al inicio del segundo cuarto.
Ömer Yurtseven fue el único pívot puro disponible para sostener al equipo blanco, mientras que La Laguna Tenerife se apoyaba en la dirección de Marcelinho Huertas. Aaron Doornekamp y Thomas Scrubb aprovechaban sus asistencias, con dos triples del segundo que devolvieron al cuadro aurinegro al partido y mantuvieron la igualdad antes del descanso. Kevin Yebo también se atrevió desde la larga distancia en un momento de dudas para el Real Madrid, donde Mario Hezonja, Facu Campazzo y Andrés Feliz no encontraban continuidad. Campazzo cerró el segundo cuarto con un nuevo fallo desde el triple y el marcador llegó al intermedio con 50-48 para los locales.
Tras el paso por vestuarios, Wesley van Beck asumió protagonismo ofensivo en el Tenerife y dio continuidad al trabajo de Doornekamp y Tim Abromaitis. En el Real Madrid, Gaby Deck apareció en acciones defensivas y compartió el peso ofensivo con Maledon. El tercer cuarto terminó con el marcador en 75-71, con todo por decidir.
El conjunto de Txus Vidorreta creció en el último periodo. Jaime Fernández colocó a los visitantes por delante con un triple para el 77-78 a falta de siete minutos. Poco después, el mismo base firmó el 83-84 con otro acierto exterior y un tiro libre posterior.
El tramo decisivo estuvo marcado por la falta de fluidez y la acumulación de personales en jugadores importantes. Jaime Fernández se cargó de faltas en el Tenerife, mientras que Yurtseven y Mady Sissoko también quedaron condicionados en el conjunto blanco, en un escenario donde cada error amenazaba con inclinar definitivamente el choque.
Abromaitis castigó desde la esquina para situar el 90-89 a 2:40 del final, pero el Real Madrid respondió con una canasta de Andrés Feliz en la zona y un mate de Deck al contraataque tras una asistencia larga de Campazzo, que previamente había capturado un rebote defensivo clave.
Con 94-89 en el marcador, el Tenerife perdió dos posesiones por arriesgar en exceso, mientras Hezonja desaprovechó un mate al contragolpe. Patty Mills no encontró el efecto buscado para los aurinegros y Feliz adquirió más peso en el ataque madridista, hasta que el 96-89 pareció acercar la victoria local.
El Tenerife no se rindió. Jaime Fernández redujo la distancia con otro triple y, después, Abromaitis taponó una entrada de Feliz. La acción acabó en manos de Doornekamp, que anotó desde un lateral para establecer el 96-95 cuando solo quedaban 14.0 segundos.
En la siguiente posesión, Lyles recibió falta tras el saque de banda del Real Madrid, pero solo convirtió uno de sus dos tiros libres. Ese fallo dejó una última opción al Tenerife, que diseñó la jugada para Jaime Fernández. El base se liberó de Alberto Abalde y anotó un triple decisivo que dejó el marcador en 97-98 a falta de 4.4 segundos.
Scariolo pidió tiempo muerto y el Real Madrid buscó el último lanzamiento con Hezonja, que completó su mala noche con un tiro lejano fallado y parcialmente obstaculizado por Joan Sastre. El triunfo situó al Tenerife con 0-1 en la eliminatoria, que se disputa al mejor de tres partidos, y le concede un match ball dentro de dos días.