El piloto español de Aston Martin partirá penúltimo en el GP de Japón y reconoce que el equipo necesitará meses para mejorar la competitividad del monoplaza.
Fernando Alonso afronta con realismo el complicado inicio de temporada de Aston Martin. El piloto español, que saldrá penúltimo este domingo en el Gran Premio de Japón, ha advertido de que no espera mejoras inmediatas en el coche y que la primera parte del año será especialmente exigente.
“Han sido complicadas las dos primeras carreras. Ha sido complicado aquí en Japón de momento el fin de semana. Y serán complicadas las próximas diez”, afirmó en declaraciones a DAZN. El asturiano fue contundente al señalar que “no vamos a ver ningún cambio” a corto plazo porque “los milagros no existen” en Fórmula 1.
A pesar de la falta de resultados, Alonso quiso dejar claro que el equipo está trabajando intensamente para revertir la situación. “Estamos trabajando fuerte para mejorar, pero esto necesita meses. El equipo no está sentado en una silla mirando los árboles”, recalcó.
El bicampeón del mundo explicó que el principal problema del AMR26 no es la fiabilidad, sino la falta de competitividad. “Prefiero tener el McLaren, que tiene inconvenientes grandes y va rápido. Tener un fin de semana fiable y estar de los últimos no te ofrece ninguna satisfacción”, señaló.
En este sentido, insistió en que los cambios necesarios implican una reconfiguración profunda del proyecto. “Necesitas meses de trabajo y, a lo mejor, ir en una dirección opuesta a la inicial. Hasta el verano o después veremos una situación muy parecida cada fin de semana”, apuntó.
El aplazamiento de los Grandes Premios de Baréin y Arabia Saudí tampoco supondrá un impulso inmediato. Alonso reconoció que el tiempo extra no se traducirá en mejoras visibles a corto plazo. “En Miami vamos a tener el mismo coche que aquí. El trabajo es a tres o cuatro meses vista”, explicó, aunque confía en que las soluciones lleguen en la segunda mitad del campeonato.
Más allá del rendimiento del monoplaza, el piloto también reflexionó sobre los cambios en la Fórmula 1 derivados del nuevo reglamento, especialmente en la conducción. Según Alonso, los circuitos están perdiendo parte de su esencia. “Las curvas rápidas ahora son puntos de recarga. El piloto lo único que hace es no empujar en las curvas. Es un poco frustrante”, reconoció.
Además, advirtió que trazados emblemáticos están cambiando su naturaleza: “Desaparecerá Yeda, desaparecerá Eau Rouge, desaparecerán todas las curvas del campeonato”.
Con este escenario, Alonso afronta un inicio de temporada marcado por la falta de competitividad y la necesidad de paciencia, a la espera de que las mejoras lleguen en la segunda mitad del año.