Samsung, SK Hynix y Micron aceleran sus nuevas fábricas, pero la prioridad de la industria sigue siendo la memoria para Inteligencia Artificial y centros de datos, lo que dejará sin cubrir buena parte de la demanda de consumo, según Nikkei Asia.
Los tres grandes fabricantes mundiales de memoria —Samsung, SK Hynix y Micron— están acelerando la expansión de sus plantas, pero no cubrirán más del 60% de la demanda de memoria DRAM para finales de 2027, según Nikkei Asia. El desfase entre oferta y demanda prolongará la crisis de escasez de RAM que afecta al sector tecnológico global, empuja los precios al alza y revela una realidad incómoda: la industria está volcando sus recursos en inteligencia artificial y centros de datos, no en los productos tradicionales para ordenadores y dispositivos domésticos.
La tensión no responde a una parálisis productiva, sino a una reasignación de prioridades. Las grandes tecnológicas necesitan cada vez más memoria de alto rendimiento para alimentar sistemas de inteligencia artificial, lo que ha llevado a los fabricantes de semiconductores a centrar sus inversiones en memorias avanzadas, especialmente en la denominada HBM, una tecnología basada en DRAM orientada a cargas de trabajo intensivas. Esa apuesta deja en segundo plano la memoria RAM de consumo, que sigue siendo esencial para ordenadores personales, consolas y otros dispositivos electrónicos de gran difusión.
Samsung, SK Hynix y Micron concentran cerca del 90% del mercado global de producción de memoria. Cualquier decisión estratégica de estas compañías tiene un impacto directo en toda la cadena tecnológica. Aunque las tres han puesto en marcha planes para ampliar capacidad, los plazos industriales y la orientación de las nuevas plantas apuntan a que la oferta seguirá siendo insuficiente a corto y medio plazo para aliviar la escasez en el mercado generalista.
Samsung Electronics prevé poner en marcha este año su cuarta planta de fabricación de memoria en Corea del Sur. Sin embargo, esa instalación no alcanzará una producción masiva a gran escala hasta, como mínimo, 2027. Además, la fábrica no estará dedicada de forma exclusiva a la memoria RAM, sino que también producirá chips para computación, lo que reduce su capacidad para elevar de manera contundente la oferta de DRAM destinada al consumo.
La estrategia del grupo surcoreano confirma hacia dónde se dirige el grueso de la inversión. Samsung está construyendo una quinta planta que profundiza en esa misma dirección: priorizar la memoria de alto rendimiento para inteligencia artificial sobre la RAM convencional. SK Hynix y Micron siguen una estrategia similar, con nuevas instalaciones orientadas principalmente a satisfacer la demanda de los grandes centros de datos y proveedores de servicios en la nube.
El resultado es una brecha creciente entre lo que necesita el mercado de consumo y lo que la industria está dispuesta a producir. Los ordenadores personales, las consolas de videojuegos y los dispositivos electrónicos de uso doméstico seguirán enfrentándose a una oferta limitada de memoria RAM, lo que mantendrá los precios elevados y limitará la capacidad de innovación en segmentos que no sean el de la inteligencia artificial.