Aproximarse a la formación artística nunca ha sido fácil: es un tipo de desempeño que requiere talento, aptitudes y actitudes en una combinación para la que no ha habido receta… hasta ahora.
La Escuela Universitaria de Artes TAI lleva más de medio siglo formando a estudiantes bajo una concepción del arte como herramienta transformadora para la sociedad. Estas cinco décadas de experiencia han permitido que los profesionales del centro, con sede en Madrid, desarrollen una metodología única que ha revolucionado la formación artística en la capital.
¿Cuál es el itinerario que este centro, por el que han pasado profesionales y estudiantes de treinta países del mundo, utiliza para ser uno de los espacios de estudios artísticos más atractivos del mundo? En Madrid Actual hemos encontrado la respuesta.
El arte, sea cual sea la disciplina que se ejerza, parte del diálogo y la interrelación. Los actores más exitosos son quienes han bebido del trabajo de otros, pero también quienes se han interesado por la música, por el clown o por la danza.
Esta búsqueda en distintos ámbitos se repite, de manera constante, en todas las disciplinas artísticas. Sin embargo, en muchas de las formaciones especializadas parecen olvidar esto y tratan cada una de las ramas creativas en compartimentos estanco.
TAI hace justo lo contrario: los estudiantes de cine, música, artes escénicas, fotografía, diseño y bellas artes conviven en un mismo campus situado en el centro de Madrid. No solo comparten espacio, sino que gozan de un programa en el que todo está pensado para que tengan que colaborar, aprender unos de otros y, sobre todo, exponerse al trabajo de las otras artes.
Esto, en opinión del cuerpo docente de la Escuela Universitaria de Artes, es clave. Así lo confirman los alumnos, que reconocen que esa hibridación les ayuda a estimular su pensamiento creativo y a estrechar lazos con profesionales con los que se generan colaboraciones e ideas de proyectos futuros.
La Escuela de Arte TAI ha extraído lo mejor de las propuestas didácticas contemporáneas para diseñar un programa de enseñanza centrado en el desarrollo por proyectos.
Dicho con otras palabras: los futuros artistas aprenden a través de la práctica y la implicación real en proyectos que incluso les permiten tener un contacto genuino con la industria creativa española.
Trabajar desde una perspectiva eminentemente práctica en un lugar como Madrid es todo un sueño para quienes quieren dedicarse al mundo del arte: la programación cultural de la ciudad es inmensa y esto hace que los estudiantes puedan colaborar en festivales de cine, rodajes o exposiciones casi desde el primer día en que acceden a los estudios del campus.
Esto se termina de asentar gracias a los más de 700 acuerdos de colaboración y prácticas con empresas que hacen que el estudiante desarrolle un currículo destacado dentro de su sector incluso antes de obtener un título, que puede gozar del reconocimiento oficial de centros como la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid.
Todo esto hace que TAI se haya convertido en el primer foco de atracción para aquellos que quieren dedicar su vida a la creación artística en cualquiera de sus disciplinas.