El consejero destaca el valor cultural y religioso de la Semana Santa madrileña.
El consejero de Digitalización de la Comunidad de Madrid, Miguel López-Valverde, ha participado este sábado en la procesión de la Soledad y Desamparo en el centro de la capital. También ha asistido a la representación de la Pasión de Chinchón.
La procesión partió desde la iglesia de la Concepción Real de Calatrava, en la calle Alcalá. Durante el recorrido, realizó una parada frente a la Real Casa de Correos y continuó hasta la plaza de la Villa.
Allí tuvo lugar el encuentro entre las imágenes de Nuestra Señora de la Soledad y Desamparo, del siglo XVIII, y el Cristo Yacente, del siglo XX. El cortejo siguió después por varias calles del centro hasta regresar al punto de inicio.
López-Valverde acompañó a miembros de la hermandad organizadora, con más de 300 años de historia. El consejero destacó el “honor” de participar en la procesión y puso en valor la Semana Santa madrileña por su riqueza cultural, artística y religiosa.
El consejero también asistió a la Pasión de Chinchón. Esta representación comenzó en 1963 y cuenta con el reconocimiento de Interés Turístico Nacional desde 1980.
La recreación arrancó en el Ayuntamiento con la escena de la Última Cena. Después continuó por distintos puntos del municipio con episodios como el Prendimiento, las caídas de Cristo y el Calvario.
El acto finalizó con la Resurrección en la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción.