
La investigación, con más de 675 estudiantes de entre 12 y 17 años y 99 familias, constata que los adultos reconocen sobre todo términos como "selfie", "viral" o "spoiler".
El British Council ha presentado, coincidiendo con el Día del Diccionario, el Diccionario para padres en apuros, una publicación divulgativa con 70 términos que surge de la investigación El inglés en el español adolescente.
El trabajo analiza cómo los adolescentes españoles incorporan palabras y expresiones inglesas a su comunicación diaria en español, las adaptan y les otorgan usos y matices propios.
En el estudio participaron más de 675 estudiantes de entre 12 y 17 años, distribuidos en 76 clases de distintos niveles de inglés, junto a 99 familias. Esa doble perspectiva —aula y hogar— permite observar cómo circula este vocabulario entre generaciones en un entorno digital y global.
Según sus conclusiones, los jóvenes encajan recursos del inglés en estructuras del español para transmitir matices nuevos. Las palabras se adaptan a nuestra lengua y adquieren significados ligados al contexto digital y cultural, de modo que el inglés se convierte en un recurso expresivo plenamente integrado en su vida cotidiana.
Términos como cringe, random, glow up o mood aparecen con frecuencia en las conversaciones entre adolescentes, especialmente en redes sociales, videojuegos y contenidos digitales. A ellos se suman siglas como FOMO, GRWM, GOAT o POV, que circulan en entornos digitales globales y se cuelan con naturalidad en el español de cada día.
El análisis apunta que este fenómeno genera un repertorio lingüístico dinámico del que brotan formas como stalkear, trolear o flexear, y expresiones híbridas como hacer ghosting o estar de chill. Este proceso amplía la capacidad expresiva de los adolescentes y moldea su forma de relacionarse con el mundo.
Todo ello ocurre en un contexto global en el que el inglés "ha dejado de funcionar únicamente como lengua extranjera para convertirse en una herramienta de comunicación cotidiana, moldeada por millones de hablantes en todo el mundo".
El British Council lleva años estudiando la evolución del idioma en contacto con otras culturas a través de trabajos como The Future of English: Global Perspectives. A esa línea se suma el proyecto This is English, que cuestiona la existencia de un inglés "correcto" y subraya que la lengua cambia a través de quienes la hablan. En ese proceso, los jóvenes aceleran la transformación al combinar referencias locales e influencias globales para construir su identidad.
En ese entorno de música y contenidos digitales, las nuevas formas de hablar "se expanden y se transforman con una rapidez sin precedentes".
Las responsables del estudio son la coordinadora de Inclusión Educativa del British Council, Elsa O'Brien, y la directora académica de Secundaria de la institución, Samantha Lewis, quienes coinciden en señalar el nuevo papel del inglés en la vida de los jóvenes.
"El inglés ya no es solo una lengua que se aprende, es un recurso que los jóvenes utilizan para expresarse, relacionarse y construir identidad en su día a día", afirma O'Brien. Lewis añade que lo que perciben en el aula "es el desarrollo de nuevas formas de comunicación adaptadas a su realidad digital y social".
La directora del British Council en España, Sylvia Edvinsson, lo resume así: "Cuando entendemos cómo hablan los jóvenes, comprendemos también el mundo que están construyendo y cómo quieren habitarlo".
La investigación recoge también la perspectiva de las familias, lo que permite medir la brecha generacional en el conocimiento de estas expresiones. Entre los adultos, las palabras más reconocidas son "selfie", "viral" o "spoiler", mientras que siglas como GRWM, OOTD o NPC, vinculadas a comunidades digitales más específicas, resultan mucho más ajenas.
Aun así, el estudio ofrece un panorama con matices: "muchas de las palabras que los adolescentes consideran propias de su generación son conocidas por sus familias, lo que evidencia un ecosistema digital compartido, aunque no siempre con los mismos códigos".
El trabajo, de carácter exploratorio y cualitativo, se ha desarrollado en los Teaching Centres del British Council en Madrid y Barcelona, así como en clases en línea.
Estas preguntas han sido generadas por inteligencia artificial para favorecer el diálogo y la reflexión.
¿Reconoces en tu día a día términos como cringe, random o glow up entre los adolescentes de tu entorno, o te resultan completamente ajenos?
¿Crees que esta mezcla de inglés y español en la comunicación de los jóvenes enriquece el idioma o, por el contrario, lo empobrece?
Tu opinión es importante. Comparte tu punto de vista con respeto.
Participa en la conversación con respeto. Tu comentario se publicará automáticamente, aunque podrá ser retirado por la redacción.
Comentarios (0)