La 44ª Carrera de la Ciencia del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) se celebró este domingo en el centro de Madrid.
A las 9:00 horas tuvo lugar la salida de una prueba de 10 kilómetros con inicio y Meta en la calle Serrano, 117, frente a la sede central del CSIC.
Coincidiendo con el Día Mundial del Cáncer de Mama, el CSIC subrayó los avances de sus investigaciones en esta enfermedad, ligando el espíritu divulgador de la institución con la práctica deportiva.
Como en ediciones anteriores, las personas inscritas recibieron una camiseta técnica de manga larga fabricada íntegramente con materiales reciclados, entregada junto a la bolsa del corredor.
Nacida en 1925 en el entorno de la Residencia de Estudiantes, la Carrera de la Ciencia combina el carácter popular con el rigor de las competiciones oficiales. Su trazado está homologado por la Federación de Atletismo de Madrid y su palmarés incluye campeonas olímpicas, mundiales y europeas.
Tanto en categoría masculina como femenina, la prueba premia a las tres primeras clasificadas y clasificados en la general, en sub-23 y en máster —para quienes hayan cumplido 35 años—. En las últimas ediciones, más del 30% de las participantes han sido mujeres.
Impulsada por el CSIC, la carrera moviliza a cerca de 150 personas en su organización y cuenta con la colaboración del Ayuntamiento de Madrid, la Agencia Estatal de Investigación, la Fundación General CSIC, Lilly, el Centro para el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (CDTI) y Talgo. Deportistas y representantes de estas entidades participan tanto en la prueba como en la entrega de premios.
En 1925, unos 30 corredores disputaron una carrera cross-country de 3.000 metros por la orografía entonces irregular de la Colina de los Chopos, con Tomás Rodríguez como vencedor. Un siglo después, ciencia y atletismo siguen encontrándose a pocos metros de aquel escenario fundacional.