El "caso Zapatero" apareja un misterio. Se desconoce el momento en el que quien pasaba por ser oficialmente un probo ciudadano se dejó tentar por el dinero. Por mucho dinero, a juzgar por las cuentas que han ido sumando los investigadores de la UCO que en su función de policía judicial han estado rastreando las andanzas del ex Presidente del Gobierno.
Un personaje de personalidad dual, discípulo a su manera del poeta Gamoneda. Recordemos que cuando tras ser desalojado de La Moncloa por perder una elecciones en las que el personal no le perdonó su errática gestión de la crisis económica decía que se veía como supervisor de nubes sentado en una hamaca. Hoy empezamos a saber que se cansó pronto del oficio de supervisor y se dio a aprovechar su condición de ex para conocer mundo y hacer negocios.
Muchos y de variada naturaleza. Con paso previo como gurú de la izquierda en España y en la América chavista, con base en la Venezuela de Nicolás Maduro y los hermanos Rodríguez -Delcy le llamaba "mi príncipe"-, una cursilería muy de telenovela de no ser porque en Caracas, a diez cuadras de Miraflores -sede del palacio presidencial-, está ubicado el siniestro Helicoide un antiguo centro comercial reconvertido en lugar de detención y tortura. La puerta del infierno para presos políticos y disidentes del chavismo muchos de ellos detenidos extra judicialmente. Zapatero medió para conseguir la libertad de alguno al tiempo en el que como observador blanqueaba el proceso de las elecciones en las que Maduro dio un pucherazo.
Y, mientras tanto -al decir del sumario-, cobraba comisiones, tocaba "money". Y valiosas joyas de incierta procedencia cuyo hallazgo por la policía le ha valido una nueva imputación por contrabando y presunto delito fiscal. El asunto de las joyas arruina la imagen de ingenuo boy-scout. Los detalles de sus idas y venidas a Venezuela y China y su compadreo con el chavismo y con los dirigentes del Grupo de Puebla, describen la cara oculta de un personaje farisaico. Acomodado en la impostura. Estos días declara como investigado en la Audiencia Nacional en relación con el caso sobre el rescate público por 53 millones de euros de la compañía venezolana Plus Ultra y el origen de las joyas incautadas en su despacho. En términos de imagen el hundimiento de quien en los mítines en los que acompañaba Pedro Sánchez aceptaba ser presentado como faro moral de la izquierda.
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