Madrid refuerza su liderazgo turístico en un escenario donde España aspira a encabezar el sector

Madrid refuerza su liderazgo turístico en un escenario donde España aspira a encabezar el sector

España podría situarse como líder mundial del turismo en 2050 en términos de generación de valor y no solo por volumen de visitantes. Así lo señala un estudio elaborado por Álvarez & Marsal junto a Google, que dibuja un horizonte en el que El País no solo mantendría su potencia como destino global, sino que avanzaría hacia un modelo más rentable, sofisticado y diversificado.

El punto de partida es contundente. España encadena récords de llegadas internacionales y se mueve ya entre los 95 y 97 millones de turistas anuales, consolidándose como segundo país más visitado del mundo, solo por detrás de Francia. El gasto turístico supera los 130.000 millones de euros y el sector representa más del 12% del PIB, una cifra que explica su papel estructural en la economía nacional.

Madrid, más gasto y estancias más largas

En este contexto, Madrid se ha convertido en uno de los principales laboratorios de ese cambio de modelo. Según datos de la Comunidad y del Ayuntamiento, la capital ha incrementado un 3% el número de visitantes, pero el gasto ha crecido un 11%. No se trata únicamente de una cuestión de precios, aunque estos han subido de forma notable en los últimos dos años, sino también de un visitante con mayor capacidad adquisitiva.

En declaraciones a Madrid Actual, fuentes de Destinia apuntan a una combinación de ambos factores. “Es cierto que el turista que visita Madrid a día de hoy tiene un mayor poder adquisitivo, pero también es cierto que el precio de los hoteles ha incrementado. Ya vimos que en 2024 y 2025 las reservas subieron muchísimo y los precios medios por persona y noche también; este año la tendencia ha sido muy similar”, explican.

Desde la plataforma señalan que su perfil de cliente sigue siendo mayoritariamente el de hoteles de tres y cuatro estrellas. El viajero que busca cinco estrellas suele reservar directamente con la cadena hotelera. “Quien quiere un hotel de lujo tiene claro el que quiere y no necesita más opciones”, subrayan.

De la escapada de fin de semana a los viajes de cuatro o seis días

Otro de los cambios detectados es el aumento de la estancia media. Frente al tradicional turismo de fin de semana, se consolida una permanencia de entre cuatro y seis días. Según trasladan a Madrid Actual desde Destinia, este fenómeno responde en buena medida al esfuerzo institucional por promocionar no solo la capital, sino también el conjunto de la Comunidad.

“Cada vez es más habitual ver turistas que no solo visitan Madrid, sino que se mueven por la región gracias a la facilidad del transporte público y a la promoción de los alrededores”, explican. El visitante amplía su radio de acción y eso repercute en más noches y mayor gasto distribuido por el territorio.

Cultura y gastronomía

En cuanto al perfil del viajero, desde el sector no perciben una división clara entre quien llega atraído por la oferta cultural y quien lo hace por la gastronomía. “El turista que visita Madrid quiere una experiencia cultural y gastronómica a partes iguales”, señalan a Madrid Actual. Musicales, museos, conciertos y restaurantes forman parte de un mismo itinerario.

Las reservas vinculadas a eventos culturales se realizan con mayor antelación, especialmente en una ciudad donde los precios no son bajos. Planificar el viaje con tiempo permite acceder a mejores tarifas y asegurar la entrada a espectáculos concretos, lo que refuerza un turismo más organizado y menos improvisado.

El tirón del turista mexicano y estadounidense

El estudio sitúa al turista mexicano y estadounidense como uno de los perfiles más dinámicos en 2025. Aunque Destinia tiene mayor peso en el mercado europeo, reconoce que los viajeros procedentes de América tienden a optar por hoteles de categoría superior tras viajes de larga distancia. Buscan mayor exclusividad y comodidad.

En cambio, el turista europeo o nacional muestra un comportamiento más habitual y menos orientado al lujo. Prefiere integrarse en la vida cultural y conocer el destino con mayor profundidad.

El reto de aquí a 2050 no será solo atraer más visitantes, sino consolidar un modelo equilibrado que combine rentabilidad, calidad y arraigo territorial. Madrid, con un visitante que se queda más días y gasta más, se perfila como uno de los referentes de esa transformación.