Mouliaá asegura que Errejón actuó de forma "fría" y no consentida

Mouliaá asegura que Errejón actuó de forma "fría" y no consentida

La actriz Elisa Mouliaá declaró el pasado jueves ante el juez Adolfo Carretero en el marco de la investigación por un presunto delito de agresión sexual que implica al exdiputado Íñigo Errejón. Durante su testimonio, aseguró que el político actuó de forma "fría" y que, aunque tardó tres años en denunciar, lo hizo "por miedo" y tras reflexionar sobre los hechos.

Mouliaá relató que los hechos ocurrieron en septiembre de 2021, tras una presentación del libro de Errejón a la que fue invitada tras un año de contacto previo en redes sociales. Según explicó, la incomodidad comenzó en un bar cercano, continuó durante una fiesta en casa de un amigo y culminó en casa del político, donde afirmó que se sintió "violentada".

La actriz narró que, durante el trayecto en taxi hacia la fiesta, Errejón habría impuesto condiciones que el juez calificó de "ridículas". En el ascensor de la vivienda, afirmó que el político la besó de manera violenta, lo que incrementó su malestar. Según su testimonio, durante la fiesta, tras compartir varias copas, el político la habría llevado a una habitación, cerrando la puerta detrás de ellos. Allí, según relató, Errejón la empujó contra la pared y realizó tocamientos no consentidos.

Mouliaá insinuó que su estado de ebriedad esa noche podría haberse agravado por la manipulación de sus bebidas. "Nunca me había sentido así", aseguró. Sin embargo, el juez cuestionó por qué no incluyó esa posibilidad en su denuncia inicial.

La actriz relató que Errejón "paró porque me zafé", y explicó que tras el incidente ambos abandonaron la fiesta para dirigirse al domicilio del político, donde, según afirmó, ocurrió un nuevo episodio de comportamiento invasivo. Durante el trayecto, Mouliaá recibió una llamada de su padre informándole que su hija tenía fiebre, lo que la hizo replantearse la situación. Finalmente, afirmó haber rechazado las intenciones de Errejón y haberse marchado en taxi.

El juez Carretero interrogó a Mouliaá sobre las decisiones que tomó aquella noche, incluyendo por qué continuó acompañando a Errejón tras los incidentes iniciales. La actriz respondió que estaba "en shock" y que no entendía sus propias acciones. El magistrado también inquirió sobre la demora en presentar la denuncia, presentada tres años después de los hechos, a lo que ella respondió entre lágrimas que el miedo y la protección de su hija influyeron en su decisión.

Mouliaá afirmó haber reunido el valor para denunciar tras conocer testimonios anónimos de otras mujeres que describían comportamientos similares de Errejón. En un momento del interrogatorio, calificó al político como un "psicópata", comentario que el juez censuró al recordarle la formalidad del tribunal.