Almeida exige reabrir la línea directa Cartagena-Albacete-Madrid

Almeida exige reabrir la línea directa Cartagena-Albacete-Madrid

Los alcaldes de Madrid, Albacete y Cartagena reclaman al Ministerio de Transportes una fecha concreta tras cuatro años de desconexión ferroviaria

José Luis Martínez-Almeida, Manuel Serrano y Noelia Arroyo —alcaldes de Madrid, Albacete y Cartagena respectivamente— han exigido al Ministerio de Transportes la reapertura inmediata de la línea ferroviaria directa entre las tres ciudades. El servicio lleva interrumpido desde el 28 de febrero de 2022 sin que el Gobierno haya fijado una fecha concreta para su recuperación.

Los tres regidores se reunieron para analizar los nuevos retrasos y la falta de compromiso del Ejecutivo central. Arroyo denunció que Cartagena permanece como una "isla ferroviaria" desde hace cuatro años, sin conexión directa con el centro peninsular. Martínez-Almeida calificó de "incomprensible" que la ciudad murciana siga aislada y pidió "basta" a los aplazamientos sucesivos. "No puede pasar ni un solo día más sin esta conexión", afirmó el alcalde madrileño.

Los tres exigen al Ministerio que especifique cuándo operará nuevamente el servicio, qué trenes se programarán y qué compromisos asumirán Renfe u otro operador para garantizar la conexión directa entre Cartagena, Albacete y Madrid.

El corredor ferroviario atraviesa municipios de la Región de Murcia, Castilla-La Mancha y la Comunidad de Madrid. Conecta Cartagena, Torre-Pacheco, Murcia, Archena, Fortuna, Cieza, Hellín, Tobarra, Pozo Cañada, Chinchilla de Montearagón, Albacete, La Roda, Villarrobledo, Socuéllamos, Alcázar de San Juan, Aranjuez y Madrid.

Para los tres alcaldes, la reapertura es una cuestión de cohesión territorial, igualdad en el acceso a servicios públicos y competitividad económica. Serrano subrayó la importancia de conectar con el puerto de Cartagena, infraestructura logística estratégica del Mediterráneo. El cierre prolongado perjudica las oportunidades laborales, educativas, comerciales, sanitarias, culturales y turísticas de los ciudadanos, además de obligar a utilizar recorridos alternativos más largos y con peores condiciones de movilidad.