Los médicos madrileños llevan su huelga a un centro de salud para exigir un Estatuto Marco propio

Los médicos madrileños llevan su huelga a un centro de salud para exigir un Estatuto Marco propio

La huelga de médicos y facultativos contra el nuevo Estatuto Marco ha llegado este miércoles a la Atención Primaria madrileña. Decenas de profesionales se han concentrado a las puertas del Centro de Salud Abrantes, en Carabanchel, en la tercera jornada de paros convocados para rechazar el acuerdo alcanzado entre el Ministerio de Sanidad y varios sindicatos, al considerar que diluye sus competencias y perpetúa condiciones laborales que califican de discriminatorias.

La protesta se produce después de dos concentraciones en los hospitales Gregorio Marañón y La Princesa, dentro de una semana marcada por cinco jornadas de huelga estatal que afectan a más de 175.000 médicos en toda España. La convocatoria, impulsada por organizaciones como Amyts, CESM o Metges de Catalunya, se prolongará hasta el viernes y, a partir de entonces, continuará con paros intermitentes una semana al mes hasta junio.

Javier Amador, médico de Familia y delegado de Amyts, ha advertido de que el borrador del anteproyecto “diluye las competencias” entre categorías profesionales y fomenta, a su juicio, un enfrentamiento innecesario. Según ha explicado, el texto atribuye responsabilidades a unas categorías que tradicionalmente han correspondido a otras, rompiendo el equilibrio interno del sistema.

Amador ha recordado que la Atención Primaria, desde su configuración moderna en 1978, se ha basado en el trabajo coordinado de médicos, enfermeras, administrativos, técnicos y otros profesionales. “Hemos trabajado siempre codo con codo para hacer de la atención primaria la esencia del Sistema Nacional Público de Salud y en eso queremos seguir”, ha señalado, defendiendo un modelo en el que cada categoría conserve sus competencias bien definidas.

La secretaria general de Amyts, Ángela Hernández, ha denunciado una situación de “discriminación” que, según sostiene, arrastra el colectivo desde el Estatuto Marco de 2003. Ha rechazado que sus reivindicaciones respondan a corporativismo y ha asegurado que la reforma planteada no resuelve los problemas estructurales de la profesión médica.

Hernández ha puesto el foco en las jornadas laborales. Mientras se debate la reducción de la semana laboral a 32 horas en otros ámbitos, ha recordado que los médicos pueden llegar a realizar hasta 48 horas semanales en cómputo semestral, a las que se suman las guardias. Ha criticado que el nuevo texto apenas rebaje ese límite a 45 horas, lo que en la práctica seguiría permitiendo semanas de hasta 70 horas de trabajo efectivo.

Especialmente contundente se ha mostrado al denunciar la posibilidad de encadenar guardias y jornadas ordinarias en lo que denominan “cuatripletes”, con picos de hasta 96 horas de actividad en una misma semana. A su juicio, estas condiciones no solo afectan a los profesionales, sino que pueden repercutir en la calidad asistencial que reciben los pacientes.

La concentración en Abrantes forma parte de un calendario de protestas diarias a las diez de la mañana durante esta primera semana de huelga. Tras pasar por dos grandes hospitales y por un centro de salud, las movilizaciones continuarán en el Hospital de Móstoles y concluirán en el Clínico San Carlos.

Los convocantes han anunciado que, si no hay avances, los paros adoptarán un carácter intermitente con una semana completa de huelga cada mes hasta junio. Con ello pretenden forzar una negociación específica que desemboque en un Estatuto Marco propio para la profesión médica.

Entre las demandas planteadas por Amyts figuran un nuevo modelo de carrera profesional abierto y permanente, con reconocimiento de la formación especializada y méritos objetivos, así como una diferenciación retributiva clara acorde a la responsabilidad del desempeño médico. También reclaman la jubilación anticipada mediante coeficientes reductores por penosidad y riesgos laborales, y una mejora sustancial en la remuneración de las guardias.

El sindicato madrileño exige además la recuperación de complementos perdidos, la equiparación retributiva entre centros, mejoras para los médicos residentes y medidas específicas para la Odontología en Atención Primaria, con límites de cupos y dimensionamiento adecuado de agendas.

Los representantes de los facultativos insisten en que no cesarán las movilizaciones hasta que el Ministerio rectifique y se abra una negociación que reconozca la singularidad de la profesión médica dentro del sistema sanitario público.