la Presidenta del Gobierno regional, Isabel Díaz Ayuso, ha lanzado este martes duras críticas contra el Gobierno de Pedro Sánchez, acusándolo de utilizar los "poderes del Estado" y de recurrir a "dinámicas delictivas" para atacar a un adversario político, en referencia a sí misma.
Ayuso realizó estas declaraciones antes de asistir a un desayuno informativo del líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, donde también se refirió a la imputación del Fiscal General del Estado, Álvaro García Ortiz, por parte del Tribunal Supremo.
Díaz Ayuso calificó de "confirmación" la decisión del Tribunal Supremo de citar a García Ortiz como imputado en la causa que investiga una presunta filtración contra Alberto González Amador, pareja de la presidenta madrileña. Según Ayuso, esta citación demuestra la existencia de una "operación de Estado" urdida por Sánchez y su entorno para atacarla.
"Queda claro en este auto que ha habido dinámicas delictivas. El Presidente del Gobierno ha utilizado a la Fiscalía para vulnerar derechos fundamentales y dinamitar el Estado de derecho", afirmó Ayuso.
Ayuso ha exigido la dimisión inmediata del fiscal general del Estado, a quien calificó como parte de una "cuadrilla de Fortuny", en alusión a las operaciones políticas que presuntamente habrían sido coordinadas desde el entorno del Ejecutivo. Además, instó al presidente Pedro Sánchez a abandonar su cargo, señalándolo como "un peligro para España".
Aunque aclaró que "salvando las distancias", Ayuso comparó la situación con el caso 'Watergate', el escándalo político de espionaje que en los años 70 derivó en la dimisión del presidente de Estados Unidos, Richard Nixon. Según la presidenta madrileña, el uso de "instrumentos del Estado contra un rival político" es un hecho que pone en riesgo la democracia y el Estado de derecho en España.
El Tribunal Supremo ha citado al fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, el próximo 29 de enero para declarar como imputado en la causa que investiga posibles filtraciones contra Alberto González Amador. Este hecho se suma a las tensiones políticas entre el Gobierno central y la presidenta madrileña, quien ha sido una de las figuras más críticas de Sánchez dentro del ámbito político.