La presidenta madrileña subraya que la capital ha mostrado ante León XIV una sociedad “alegre, generosa y flexible” y defiende el humanismo cristiano como respuesta a los desafíos globales
Isabel Díaz Ayuso ha subrayado este martes en una entrevista en Antena 3 el “hondo sentir católico” demostrado por Madrid durante la visita apostólica del Papa León XIV. Según la Presidenta del Gobierno regional, la capital y el conjunto de España han proyectado ante el Pontífice y ante los ciudadanos llegados de distintos lugares del mundo la imagen de una sociedad “alegre, generosa y flexible”.
"Esto es Madrid y esto es España, somos un país alegre, generoso, flexible, que pone de su parte y que además es de un hondo sentir católico, se tenga o no se tenga fe, y todo esto es lo que nos representa", ha afirmado Ayuso. La dirigente autonómica expresó su convicción de que Madrid iba a "sorprender al mundo" durante la estancia del Papa León XIV en la capital.
La presidenta regional ha reconocido sentirse "emocionada" y “con ganas de llorar” tras contemplar las imágenes del Pontífice recorriendo las calles de Madrid. Para Ayuso, el éxito de la visita se debe al comportamiento de una sociedad madrileña que ha calificado como “muy generosa y animosa”, junto a ciudadanos procedentes de todos los rincones de España y del mundo que participaron activamente en los actos.
La presidenta ha reivindicado que Madrid no es una sociedad "clasista" y ha contrastado la realidad madrileña con otras partes del mundo donde la vida es “mucho más difícil” y “mucho más dura”. Asimismo, ha destacado el trabajo excepcional de la Policía Nacional, los funcionarios, los servicios sanitarios, los empleados públicos y los equipos que participaron en la organización de la visita papal, a quienes ha calificado de "excepcionales".
En las audiencias privadas mantenidas con el Santo Padre, según ha explicado Ayuso, se abordaron preocupaciones generales vinculadas a las personas vulnerables y a los grandes desafíos globales. El Papa León XIV no ha hablado estos días únicamente para Madrid ni para España, sino “del mundo desde España”, ha señalado la presidenta madrileña.
Ayuso ha defendido que la visita del Pontífice debe entenderse como una oportunidad para reflexionar sobre problemas que afectan al conjunto del planeta. Entre ellos ha citado la atención a las personas mayores, la protección de los no nacidos, los movimientos migratorios, la Inteligencia Artificial y el impacto de la tecnología en la vida cotidiana. Estos asuntos, a juicio de la presidenta, requieren una perspectiva que trascienda las fronteras nacionales.
"Está todo en realidad enraizado en lo mismo y, sobre eso, creo que una visión desde el humanismo cristiano al mundo le puede dar una serenidad y un equilibrio fundamental", ha afirmado Ayuso. La presidenta ha situado así el mensaje del Papa en una perspectiva amplia, vinculada a la dignidad de la persona y a la necesidad de ofrecer respuestas desde una raíz moral y cultural común que trascienda las divisiones ideológicas.
La dirigente regional también se ha pronunciado sobre la petición de la portavoz de Junts en el Congreso de los Diputados, Míriam Nogueras, para que el Papa hable en catalán durante su estancia en Barcelona. Ayuso ha defendido la importancia de ser "más generosos" en estos asuntos y ha señalado que los catalanes esperan al Pontífice "con fervor" y con el deseo de estar cerca de él, independientemente de la lengua en que se dirija a ellos.
La presidenta madrileña ha insistido en que la sociedad de Madrid ha sabido ponerse al servicio de la visita papal con una implicación sin precedentes. Ha recordado a quienes permanecieron bajo un "sol ardiente" para mostrar su cariño al Papa, así como el trabajo del Samur, el SUMMA 112, los periodistas, los funcionarios, el Metro de Madrid, el Ayuntamiento de Madrid y todos los servicios encargados de devolver la normalidad a la ciudad tras los actos celebrados.
“Todos hemos puesto de nuestra parte, y especialmente la sociedad madrileña”, ha concluido Ayuso al valorar la implicación de los madrileños durante la visita apostólica de León XIV, que ha situado a la capital como escenario central de una cita de fuerte contenido religioso, social y cultural con repercusión internacional.