Intervienen 300 kilos de productos en mal estado en un supermercado de Usera

Intervienen 300 kilos de productos en mal estado en un supermercado de Usera

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Agentes de la Policía Municipal de Madrid han intervenido alrededor de 300 kilos de productos en mal estado en un supermercado del distrito de Usera, entre los que se encontraron miles de caracoles y carne de gallinas negras en condiciones insalubres, así como otros productos ilegales por su procedencia o tamaño. La intervención tuvo lugar el pasado 7 de octubre en un establecimiento ubicado en la calle Nicolás Sánchez, número 7, tras una inspección rutinaria.

Durante la inspección, los agentes descubrieron productos no aptos para el consumo humano que suponían un grave riesgo sanitario. Entre los hallazgos más preocupantes se encontraban 22.000 ejemplares de un caracol conocido como Cipango paludina chinensis o "caracol misterioso chino", que es transmisor de parásitos peligrosos para la salud humana. Los moluscos fueron encontrados en cajas de poliestireno, cubiertos de fango, y varios de ellos muertos. La gerente del supermercado justificó que "en China se consumen así", pero los productos carecían de cualquier tratamiento sanitario.

Importación ilegal y productos en peligro de extinción

La encargada del local presentó una factura que no correspondía a los caracoles incautados, lo que evidenció la importación ilegal desde un país fuera de la Unión Europea, vulnerando los controles aduaneros. Además, se encontraron anchoas de tan solo 1 y 2 centímetros, muy por debajo del tamaño mínimo legal de 9 centímetros para su comercialización, y sin etiquetado en español, lo que complicaba su identificación y control sanitario.

Otra irregularidad fue el hallazgo de varios productos en la sección de carnicería que habían sido descongelados y vueltos a congelar sin respetar la cadena de frío, incluyendo Bolsas de calamares y sepias en mal estado, así como carne de gallinas negras que aún conservaban las plumas y cabezas, sin ningún tipo de etiquetado que garantizara su trazabilidad.

Pez clavo y otros productos decomisados

En la pescadería, los agentes detectaron la posible comercialización de una unidad de pez clavo, una especie en peligro de extinción cuya venta está completamente prohibida. Aunque el pez no se encontró en el momento de la inspección, el etiquetado sugería que había estado recientemente en venta.

Finalmente, se decomisaron más de 276 kilos de productos, que fueron precintados para su destrucción por los servicios sanitarios correspondientes, en una operación que dejó al descubierto importantes irregularidades sanitarias y comerciales.