Los simuladores de conducción se incorporaron a la Empresa Municipal de Transportes (EMT) en abril de 2003 y desde entonces han formado ya a 6.638 conductores, 2.270 desde 2019 (incluyendo los 78 conductores que se están formando en la actualidad) en simulaciones de 15 minutos cada una.
Este martes, el delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, visitó las instalaciones donde se ubican estos simuladores, en el centro de operaciones de la EMT en Fuencarral, y coincidió con una sesión de formación de nuevos conductores.
Los simuladores reproducen fielmente la cabina del conductor y recrean las condiciones del entorno en una ciudad virtual muy parecida a Madrid. Están preparados para adaptarse tanto a los modelos estándar de 12 metros como a los articulados de 18 metros que componen la flota municipal. Las cuatro cabinas permiten entrenar en situaciones de riesgo: condiciones meteorológicas adversas, tráfico intenso, irrupción de peatones o ciclistas y frenadas de emergencia.
Con el tiempo, los simuladores han incorporado nuevas funcionalidades. La más reciente es la inclusión de 6,4 kilómetros de carril bici con bicicletas que circulan e interactúan con el autobús del alumno y con el resto del tráfico virtual.
Según la empresa municipal, estas herramientas ayudan a "prevenir accidentes, a reducir el riesgo ante cualquier escenario crítico en la conducción real, a disminuir el gasto en combustible y en mantenimiento de los autobuses y a ahorrar emisiones". También garantizan que todos los futuros conductores reciben la misma formación y que la evaluación puede ser "totalmente objetiva".
Tras probar uno de los simuladores, Carabante destacó ante los periodistas que la EMT sigue "creciendo" en viajeros y recordó que cerró 2025 con 512 millones de usuarios, "una cifra récord". "Seguimos subiendo de viajeros frente al tráfico. Desde el año 2019, por ejemplo en el caso de Calle 30 ha reducido el tráfico en un 4,5%", subrayó el delegado.
La formación de nuevo ingreso es el último escalón de un proceso de selección que arranca con pruebas teóricas. En la última convocatoria, celebrada en junio de 2025, se presentaron más de 1.600 aspirantes. Quienes las superan afrontan después un examen práctico de conducción y, finalmente, un programa teórico-práctico de cinco semanas y 175 horas que combina jornadas teóricas, uso del simulador, casi dos semanas de prácticas reales sin viajeros y una semana más con viajeros a bordo. Al terminar, el nuevo personal se incorpora a alguna de las 229 líneas de autobús de la red municipal.