El Pleno del Ayuntamiento de Madrid ha sido escenario este martes de un duro cruce de acusaciones entre el alcalde, José Luis Martínez-Almeida, y la portavoz socialista Reyes Maroto, a cuenta de las políticas de natalidad y el derecho al aborto en la región. El alcalde ha respondido con dureza a las afirmaciones de Maroto, quien sostuvo que las ayudas económicas del Plan de natalidad madrileño suponen una forma de "presión institucional" sobre las mujeres para que no aborten.
Almeida ha calificado las declaraciones de la portavoz socialista de “disparate” y ha afirmado que Maroto “no se cansa de hacer el ridículo”. “Con esta afirmación ha superado su cuota”, ha señalado, preguntándose si, según ese criterio, comunidades como Asturias o Navarra —gobernadas por partidos de izquierda— también ejercen presión institucional con sus ayudas por nacimiento. “¿Cómo puede decir que las ayudas a la natalidad son presión institucional para que las mujeres no aborten?”, ha espetado el regidor madrileño.
Durante su intervención, Maroto pidió al alcalde que aclarase si las mujeres madrileñas se ven obligadas a “irse a otro lado a abortar”, en alusión a unas recientes declaraciones de la presidenta regional Isabel Díaz Ayuso. La edil socialista acusó al Gobierno municipal de “tutelar” y “desconfiar” de la capacidad de decisión de las mujeres, y denunció que el Partido Popular continúa poniendo “obstáculos” al aborto en la sanidad pública. “Más del 99% de las interrupciones voluntarias del embarazo en Madrid se realizan en clínicas privadas”, ha recordado.
Maroto exhibió en el Pleno un documento entregado a mujeres que acuden a abortar, el cual —según explicó— detalla “céntimo a céntimo” el coste del procedimiento. Para la portavoz del PSOE, este tipo de prácticas convierten “un derecho en un castigo emocional” y suponen una forma de intimidación. “El modelo del PP limita la libertad, intimida la intimidad y retrocede en derechos conquistados”, ha sentenciado, advirtiendo a Almeida de que “las mujeres madrileñas no lo van a olvidar”.
Almeida, por su parte, ha defendido las ayudas a la natalidad como políticas sociales legítimas y necesarias, y ha rechazado la acusación de estar condicionando la libertad de las mujeres. “Lo que hacemos es ayudar a quien quiere ser madre, no impedir a nadie decidir”, ha zanjado.