El hombre detenido por colocar en una calle del barrio de Tetuán una garrafa con gasolina y cables para simular un artefacto ha sido internado en un módulo psiquiátrico hospitalario por orden del juez, mientras que el otro arrestado ha quedado en libertad tras declarar ante la Policía.
Según ha informado la Jefatura Superior de Policía, Aaron G.C., español de 33 años, sufría problemas mentales y finalmente el juez ha decretado su ingreso en un área especializada de Psiquiatría.
Fue arrestado ayer por la Policía Municipal después de que, tras deambular durante horas por la zona de la calle Cicerón, dejara una garrafa con gasolina que simulaba un artefacto en esa vía y, al ser requerido por los agentes, amenazara con cortarse con un cuchillo que sacó de entre su ropa.
Gritó a los policías municipales "dejadme morir" y "quiero morir" mientras mantenía el cuchillo en el cuello y trató de acercarse a la supuesta bomba, por lo que fue reducido y arrestado, han precisado fuentes policiales.
Tras ser detenido explicó que llevaba viviendo en la calle cuarenta días y no veía a su hija, y ya en el hospital los médicos comprobaron que padece un trastorno psiquiátrico y no había tomado la medicación durante días, pero sí consumía alcohol y drogas, según las fuentes.
Se trata de un exmilitar que cuenta con seis antecedentes policiales por atentado contra agente de la autoridad, amenazas, robo con fuerza y hurto.
El otro arrestado, Rafael E.H., español de 31 años, fue detenido por la Policía Nacional por resistencia y desobediencia a la autoridad, ya que se saltó el cordón de seguridad establecido en la zona, asegurando que quería ayudar a su primo.
Este hombre ha quedado hoy en libertad tras declarar ante la Policía, ha informado la Jefatura Superior de Policía.
El incidente motivó que los Tédax explosionaran controladamente el supuesto artefacto, sin incidentes.