Fallece un hombre en Carabanchel al recibir un disparo en el cuello

Fallece un hombre en Carabanchel al recibir un disparo en el cuello

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Un hombre de 34 años y de origen cubano ha fallecido esta noche a la altura del número 42 de la calle Fernando Díaz de Mendoza, en el distrito madrileño de Carabanchel, al recibir un disparo en el cuello cuando, al parecer, un individuo trató de arrebatarle el bolso a la pareja de la víctima y ésta se resistió.

Según han informado fuentes de la Jefatura Superior de Policía, el homicidio se produjo alrededor de las 21:20 horas de la noche cuando la víctima caminaba por la calle junto a su pareja y, según ha relatado la mujer, un hombre se acercó por detrás y trató de arrebatarle el bolso.

La mujer opuso resistencia, por lo que el presunto atracador sacó un arma de fuego y disparó en la parte posterior del cuello al hombre que la acompañaba, Aníbal Reyes Selva, de origen cubano y nacido en 1980, que falleció poco después en el lugar del suceso.

El ladrón consiguió su objetivo. Se llevó el bolso de la mujer y disparó a Aníbal en la calle Fernando Díaz de Mendoza, a la altura del número 47, y salió huyendo por la calle perpendicular, llamada Parador del Sol. Ambas calles están cerca de Plaza Elíptica.

Al lugar acudió en un primer momento una patrulla de la Policía Municipal y posteriormente efectivos de la Policía Nacional y una UVI móvil del Samur, cuyos facultativos han encontrado a su llegada a la víctima tirada en el suelo, inconsciente, y en parada cardiorrespiratoria.

Los profesionales del Samur han tratado de sacar de la parada a la víctima realizándole maniobras de reanimación avanzada durante 30 minutos, pero finalmente no han revertido y el hombre ha fallecido poco después, según ha informado un portavoz de Emergencias Madrid.

Por su parte, la mujer que le acompañaba ha sufrido una fuerte crisis de ansiedad y ha tenido que ser atendida por el Samur, en tanto que el autor del disparo se ha dado a la fuga y, hasta el momento no ha sido detenido.

El presunto homicida huyó a pie y al meterse en la calle paralela se descubrió la cara. Varios testigos de los hechos relataron anoche a este periódico que «el agresor era muy bajito, iba vestido con un chándal y llevaba algo parecido a una braga negra a la altura del cuello». Señalaron que se trataba de una persona de unos 30 años de edad.

 El arma homicida era de pequeño calibre, según las primeras averiguaciones. El grupo de Homicidios de la Jefatura Superior de Policía de Madrid se ha hecho cargo de la investigación para tratar de descubrir las causas y localizar al autor del disparo. Los agentes se llevaron a varios testigos para tomarles declaración. Fuentes policiales explicaron que en un primer momento se descarta cualquier otro móvil del crimen que no sea el robo.

La forma en que el hombre fue disparado hizo pensar en un primer momento en un posible ajuste de cuentas, pero la víctima no tenía antecedentes y tenía los papeles en regla, por lo que no parece haber ningún motivo aparte del mencionado robo. Además, todos los testimonios así lo corroboran.

Este crimen es la segunda muerte violenta del año en la región. El pasado 1 de enero fue encontrado el cadáver carbonizado de un hombre en un descampado de la calle de Godella de Villaverde. Al lado de la hoguera apareció una cartera con documentación de un hombre, de unos 40 años, según indicaron fuentes policiales.