La plaza de Antón Martín ha acogido este sábado un acto de homenaje a los abogados laboralistas de Atocha, asesinados hace 49 años por un comando de ultraderecha, junto a la escultura ‘El abrazo’, en un contexto que los organizadores han vinculado al “avance de la extrema derecha” y a la necesidad de preservar la memoria democrática.
El 24 de enero de 1977, los abogados Javier Benavides, Enrique Valdelvira, Javier Sauquillo, Serafín Holgado y Ángel Rodríguez fueron asesinados en el despacho en el que trabajaban, en el número 55 de la Calle Atocha. En el atentado resultaron gravemente heridos Alejandro Ruiz-Huerta, Luis Ramos, Dolores González y Miguel Sarabia.
Durante el acto, la secretaria general de CC.OO. Madrid, Paloma López Bermejo, ha subrayado que el homenaje no busca “anclarse en el pasado”, sino generar esperanza y evitar que hechos similares vuelvan a producirse. “Estamos viendo cómo se rompen las reglas y cómo se vuelve a imponer el uso de la violencia. Recordar es trabajar por el futuro y por la convivencia”, ha afirmado.
Al homenaje han asistido representantes del Gobierno central, como la ministra de Sanidad, Mónica García; el secretario de Estado de Memoria Democrática, Fernando Martínez López; la presidenta del PSOE-M, Paca Sauquillo, y el delegado del Gobierno en la Comunidad de Madrid, Francisco Martín, quien ha lamentado la ausencia de representantes del Ayuntamiento de Madrid y del Gobierno regional, algo que, según ha señalado, “no sorprende”.
Fernando Martínez ha presentado de manera provisional la placa que reconoce desde el pasado 20 de enero al monumento de ‘El abrazo’ como Lugar de Memoria Democrática, y ha solicitado a las autoridades madrileñas la autorización necesaria para su colocación definitiva.
La ministra de Sanidad y líder de Más Madrid, Mónica García, ha defendido que la juventud no es “cada vez más proclive” a las ideologías extremistas y ha destacado que “hay jóvenes que no se dejan arrastrar por las olas de odio”. En este sentido, ha considerado imprescindibles los actos de memoria que recuerdan a quienes “defendieron con su vida la democracia”.
Por su parte, Paca Sauquillo, hermana de una de las víctimas, ha reconocido que “quizá la izquierda no ha explicado suficientemente” a los jóvenes que los abogados de Atocha “murieron para que hoy exista libertad”.
El secretario general del PCE-Madrid, Miguel Montero, ha resaltado el papel del pueblo madrileño tras el atentado, que, según ha señalado, “dio la puntada definitiva a una dictadura agonizante que algunos aún aspiraban a revivir”.
El acto ha incluido la entrega del Premio Abogados de Atocha a representantes de las Madres de Plaza de Mayo y de las Abuelas de Plaza de Mayo, en reconocimiento a su lucha por la memoria, la verdad y la justicia frente a los crímenes de la dictadura argentina iniciada en 1976.
El reconocimiento coincide con el 50º aniversario del golpe de Estado en Argentina, que dio origen a la movilización de estos colectivos para denunciar la desaparición forzada de miles de personas.
Asimismo, se han concedido dos menciones especiales a organizaciones de mujeres en contextos de conflicto. Una de ellas ha sido para la Asociación Esperanza y Libertad, por su defensa de los derechos de las mujeres afganas, y la otra para la Unión de Mujeres Saharauis, por su papel en el sostenimiento de la vida en los campamentos de refugiados de Tinduf, en Argelia.