Es probable que, si estáis buscando un colchón en el mercado, la cantidad de opciones y de variedades que hay disponibles resulten realmente abrumadoras.
¿Cuál es la opción que más conviene? ¿Hay mucha diferencia entre los materiales? ¿Debería probar los colchones antes de comprar en línea? Todas estas dudas no resultan para nada fáciles de responder. Por lo que, si os interesa saber más al respecto, a continuación, os vamos a dar algunas recomendaciones para que puedan tomar la mejor decisión, dependiendo de su presupuesto y de sus necesidades.
El tamaño de un colchón es el aspecto más importante que van a tener que considerar, ya que, si no se amolda al espacio del que disponen, no sirve para nada. Es por esta razón, asimismo, que resulta fundamental conocer los tamaños, que son los siguientes:
· Individual: es de 1 m (base) X 1.9 m (altura) por lo que resulta ideal para una persona, pero más que eso sería demasiado.
· 1 plaza y media: es de 1.2 mX 1.9m. Igualmente es para una sola persona.
· 2 plazas: es de 1.35 m X 1.9 m. Es la opción más pequeña para compartir con alguien.
· Queen size: de 1.5 m X 1.9 m. Es una opción cómoda y económica, muy recomendable para compartir con alguien.
· King size: es el colchón más grande que se puede encontrar, de 2 m X 2 m. Por lo tanto, si cuentan con el espacio disponible, esta es la mejor opción.
Puede haber muchas más variantes (por ejemplo, la altura puede ser de 1.8 m). Aunque estas son las principales alternativas.
Por supuesto que sí importan. Ya sean colchones baratos o colchones más costosos, los materiales siempre influyen en la calidad del sueño que puedan tener. Algunas de las principales variables que deberíais considerar son las siguientes:
· Colchones de resortes/muelles: son mucho más durables, pero también más blandos, por lo que lo más recomendable es complementarlos con una superficie extra. No se recomiendan para las personas con problemas de espalda.
· Colchones viscoelásticos: están compuestos por una espuma que retoma su forma cuando dejas de hacer presión. Son los más cómodos y blandos, aunque no son para nada recomendables para gente con problemas de espalda.
· Espuma de alta densidad: estos colchones son los más firmes. Permiten dormir boca arriba sin que el cuerpo se hunda (aunque debes ver el peso que soporta, ya que, si se excede, el colchón se hundirá igualmente).
En definitiva, en lo que respecta a los materiales, la durabilidad dependerá de la calidad con la que estén elaborados. La comodidad dependerá de las tecnologías que se incorporen, y la firmeza es el aspecto que determina cuán conveniente puede resultar para el usuario dependiendo de sus preferencias y de las indicaciones médicas que tengan que atender para lograr un sueño de mejor calidad. En caso de que necesitéis asesoramiento complementario, os recomendamos consultar sus dudas con un experto que pueda asistirlos.