La tasa de actividad de las personas con discapacidad en la Comunidad de Madrid se situó en 2024 en el 41,5%, más de seis puntos por encima de la media nacional (35,4%), según el informe Radiografía del mercado laboral de las personas con discapacidad, elaborado por Randstad Research junto a Fundación Randstad.
El informe, elaborado a partir de datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), recoge que ese año había en la región 216.300 personas con discapacidad en edad de trabajar (entre 16 y 64 años). De ellas, 89.800 estaban activas; las otras 126.500 permanecían fuera del mercado laboral por motivos como la incapacidad permanente o la jubilación.
Solo Cantabria supera a Madrid, con una tasa del 44,9%. En el conjunto del país, 687.500 personas con discapacidad participaban activamente en el mercado laboral en 2024, cifra ligeramente por debajo del máximo de la última década pero dentro de una tendencia de crecimiento sostenido. La dispersión entre comunidades alcanza los 16,5 puntos: en el extremo opuesto a Cantabria y Madrid se sitúan Canarias (28,4%), Galicia (29,4%) y Asturias (29,4%).
Silvia Galán, directora de Acción Social de Fundación Randstad, subrayó que Madrid sigue siendo "una de las comunidades más activas en materia de inclusión laboral" y que cuando administraciones, empresas y entidades sociales trabajan juntas "la inclusión laboral avanza de forma real y sostenida".
La tasa de empleo de personas con discapacidad cerró 2024 en el 28,9%, el dato más alto desde 2014. El número de ocupados llegó a 560.400, lo que supone 166.000 personas más que hace diez años, un incremento acumulado del 42% frente al 22,6% de 2014.
El desempleo también siguió cayendo. En 2024 bajó en 9.000 personas, dejando la tasa de paro en el 18,5%. En la última década, la reducción acumulada es del 34%, equivalente a 64.400 parados menos. El descenso afectó tanto a hombres como a mujeres.
El informe dedica un apartado específico a las personas con discapacidad psicosocial, cuya población creció un 18% entre 2014 y 2024, seis puntos por encima del 12% registrado para el conjunto del colectivo. Sus cifras de participación laboral son las más bajas: solo el 29,8% estaban activas, frente al 35,4% del total de personas con discapacidad, y únicamente el 23,6% tenían empleo, diez puntos menos que la media general del colectivo (28,9%).