Miguel Ángel García Martín asegura que la región trabaja para que el Pontífice se lleve “la mejor impresión” de los madrileños durante su visita de cuatro días.
La Comunidad de Madrid ultima estos días los preparativos para recibir al Papa León XIV en una visita apostólica que se extenderá durante cuatro jornadas. El Gobierno autonómico coordina espacios, transporte, infraestructuras y logística con el propósito de que el Pontífice disfrute de una experiencia memorable en una región que reivindica sus profundas raíces cristianas.
El consejero de Presidencia, Justicia y Administración Local, Miguel Ángel García Martín, confirmó este miércoles en la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno que Madrid está preparada para «volcarse» con el Santo Padre. Calificó la visita de excepcional tanto por su duración como por la cantidad y variedad de actos previstos en el calendario.
Según García Martín, serán «muchísimos actos» los que se celebrarán en la región durante la estancia del Pontífice. La Comunidad tendrá «la suerte» de acoger durante cuatro días una visita apostólica cuyos detalles siguen ultimándose en coordinación con los organizadores.
“Yo creo que no hay precedentes de tantos días”, expresó el consejero, subrayando que el Ejecutivo autonómico trabaja de forma coordinada para responder a todas las peticiones de la organización.
El portavoz del Gobierno regional señaló que la Comunidad está preparando “con muchísimo cariño” todo lo solicitado. Los preparativos abarcan tanto la Real Casa de Correos, que funcionará como Centro Internacional de Prensa, como los ámbitos de transporte, infraestructuras y logística necesarios para la visita.
García Martín defendió que la visita reviste un significado especial para una comunidad autónoma con una sólida tradición cristiana. “Estamos muy orgullosos de que pueda venir y sobre todo de que se pueda llevar la mejor impresión de todos y cada uno de los madrileños”, valoró el consejero.
Respecto al gasto que supondrá la visita, García Martín indicó que la Comunidad de Madrid cede los espacios y pone a disposición los recursos técnicos necesarios. Estos medios corren a cargo de los presupuestos autonómicos, según explicó.