Dos españoles resultan heridos leves en un ataque en el sur de Líbano

Dos españoles resultan heridos leves en un ataque en el sur de Líbano

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Un sargento serbio muere y dos cascos azules españoles resultan heridos en bombardeo contra base de la FINUL cerca de Marjayún.

Un militar serbio de la Fuerza Interina de Naciones Unidas en Líbano ha fallecido este miércoles tras resultar herido en un ataque con proyectiles de mortero contra una posición de la misión cerca de Marjayún, en el sur del país. Dos cascos azules españoles también han sufrido heridas leves en el mismo incidente, que ha dejado además otros dos heridos y que la FINUL ya investiga para determinar sus circunstancias exactas.

El sargento Milovan Jovanovic, identificado por el Ministerio de Defensa de Serbia, recibió atención médica de emergencia en la base antes de ser trasladado en helicóptero al Centro Médico Universitario de Beirut, donde falleció a las 4.00 horas, hora local. La FINUL ha informado en un comunicado que el militar murió a primera hora del día a causa de las "heridas críticas" sufridas durante el bombardeo.

Fuentes del Ministerio de Defensa español han confirmado que los dos militares españoles heridos se encuentran en estado leve y que su vida no corre peligro. El departamento ha trasladado "todo el apoyo" a los cascos azules españoles desplegados en la FINUL y ha expresado su solidaridad con el contingente serbio. Los heridos están recibiendo atención médica en instalaciones de la propia misión.

La FINUL ha trasladado sus "profundas condolencias" a los familiares y amigos del militar fallecido y ha deseado una “rápida recuperación” a los heridos. La misión ha anunciado la apertura de una investigación para esclarecer qué ocurrió y determinar el origen del ataque, además de reclamar a las autoridades competentes que investiguen el incidente, lleven a los responsables ante la justicia y garanticen la rendición de cuentas.

La fuerza de pacificación ha recordado que los ataques deliberados contra cascos azules constituyen graves violaciones del Derecho Internacional Humanitario y de la Resolución 1701 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, y pueden llegar a constituir crímenes de guerra. Ha pedido a todos los actores implicados que garanticen en todo momento la seguridad del personal y de los bienes de Naciones Unidas, y ha instado a evitar cualquier actuación que pueda poner en peligro a los efectivos desplegados sobre el terreno.

Advertencia sobre el aumento de impactos en el sur

La misión de Naciones Unidas ha advertido de que ha detectado “un número cada vez mayor de trayectorias e impactos” en el sur de Líbano. “La violencia debe cesar”, ha señalado la FINUL, que ha vuelto a reclamar a las partes el cumplimiento de sus obligaciones conforme al Derecho Internacional. La organización ha insistido en que la violencia debe cesar y ha exigido que se respeten los compromisos adquiridos.

Ni Israel ni el partido-milicia chií Hezbolá se han pronunciado por el momento sobre el ataque contra la posición de Naciones Unidas. El incidente se ha producido en un momento de elevada tensión militar y diplomática en la zona, apenas horas antes de que las delegaciones de Líbano e Israel pactaran la implementación de un alto el fuego supeditado al cese total de los ataques por parte de Hezbolá y a la evacuación de todos sus miembros del sector situado al sur del río Litani.

El acuerdo llegó tras una nueva ronda de negociaciones en Washington, auspiciada por Estados Unidos. Sin embargo, el bombardeo contra la base de la FINUL evidencia la fragilidad de los pactos en una región donde los enfrentamientos continúan a pesar de los acuerdos de tregua.

Las últimas hostilidades a gran escala estallaron el pasado 2 de marzo, cuando Hezbolá lanzó proyectiles contra territorio israelí en represalia por el asesinato del entonces líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, en la ofensiva lanzada el 28 de febrero por Israel y Estados Unidos contra la República Islámica. Desde entonces, los ataques del Ejército israelí en Líbano han dejado más de 3.500 muertos y 10.600 heridos.

Ambos países acordaron un alto el fuego a mediados de abril, prorrogado un mes después por otros 45 días. La tregua no impidió que continuaran los bombardeos ni la invasión terrestre israelí, en un contexto de creciente presión sobre Beirut y de persistente inestabilidad en la frontera.

Antes de esta nueva escalada, las partes ya habían pactado un alto el fuego en noviembre de 2024 tras trece meses de combates vinculados a los ataques del 7 de octubre de 2023. Desde entonces, Israel mantuvo ataques frecuentes contra territorio libanés y presencia militar en varios puntos, con el argumento de actuar contra Hezbolá, mientras Beirut y el grupo chií denunciaban esas operaciones como violaciones de la soberanía libanesa.