Rajoy niega en la Audiencia Nacional una operación política para espiar a Bárcenas

Rajoy niega en la Audiencia Nacional una operación política para espiar a Bárcenas

El expresidente rechaza en el juicio de Kitchen que destruyera un sobre con la supuesta caja B del PP y sostiene que lo único que existió fue una actuación policial ajustada a la legalidad

Mariano Rajoy ha negado este jueves en la Audiencia Nacional que durante su mandato existiera una "operación política" para sustraer información sensible al extesorero del Partido Popular Luis Bárcenas. También ha rechazado de forma tajante que destruyera en su presencia un sobre con documentación sobre la supuesta contabilidad B del partido. Su declaración como testigo en el juicio por la llamada Operación Kitchen —la presunta trama parapolicial organizada desde el Ministerio del Interior para hacerse con material comprometedor en plena investigación judicial del caso Gürtel— ha sido una de las sesiones más esperadas del proceso.

El testimonio de Rajoy llegaba después de que el pasado lunes el propio Bárcenas asegurara en sede judicial que entregó al entonces Presidente del Gobierno un sobre con movimientos de la "contabilidad extracontable" del PP y que, tras observarlo, Rajoy lo introdujo en una destructora de papel. La respuesta del expresidente fue rotunda. "Absolutamente falso", afirmó cuando fue preguntado por ese episodio.

Desde el inicio de su comparecencia, Rajoy trató de desmontar la tesis de una conexión política entre el Gobierno del PP y el presunto espionaje al antiguo tesorero del partido. Según sostuvo ante el tribunal, no hubo ninguna maniobra desde la dirección política para obtener documentos comprometedores. Lo que existió, a su juicio, fue una actuación policial orientada a esclarecer el paradero del dinero de Bárcenas y de sus posibles testaferros.

"Aquí, en todo este tema, no ha habido ninguna operación política", aseguró Rajoy. Añadió que lo que se conoció fue "una operación policial" cuyo objetivo debía ser "coger el dinero del señor Bárcenas y averiguar quiénes eran sus testaferros". A su juicio, esa actuación "se adecuó totalmente a la legalidad".

Con esa afirmación, Rajoy intentó marcar distancias con el núcleo de las acusaciones que pesan sobre esta causa. El juicio examina si desde el Ministerio del Interior de la etapa del PP se montó un dispositivo clandestino para sustraer documentación a Bárcenas que pudiera perjudicar a altos cargos del partido cuando ya estaba judicializada la investigación sobre la caja B.

El expresidente quiso también descargar de responsabilidad política a quienes ocupaban entonces puestos clave en Interior. Aseguró que ni el entonces ministro Jorge Fernández Díaz ni el ex secretario de Estado de Seguridad tenían conocimiento de operaciones de esa naturaleza, y que cualquier actuación que se hubiera llevado a cabo habría sido responsabilidad exclusiva de mandos policiales sin conexión con la dirección política del Gobierno.