Moncloa rechaza la acusación de Manos Limpias contra la esposa del presidente y la califica de "pseudosindicato ultra".
El Gobierno ha descartado la petición de 10 años de prisión para Begoña Gómez, esposa del presidente Pedro Sánchez, que ha presentado Manos Limpias en el procedimiento judicial abierto contra ella. Desde Moncloa aseguran que el escrito carece de credibilidad porque procede de lo que consideran un "pseudosindicato ultra" cuyo propósito es perseguir al jefe del Ejecutivo.
La acusación popular de Manos Limpias ha solicitado una condena de diez años y tres meses de cárcel por presuntos delitos de malversación y tráfico de influencias. Es la primera pena de prisión que se pide contra Gómez desde que el juez instructor, Juan Carlos Peinado, propusiera juzgarla junto a su asesora Cristina Álvarez y al empresario Juan Carlos Barrabés.
El Ejecutivo interpreta esta solicitud como una prueba más de la existencia de una "operación" contra Pedro Sánchez, una tesis que viene defendiendo desde el inicio del proceso. Según el Gobierno, la acusación refuerza esa narrativa de persecución política.
Manos Limpias forma parte de la acusación popular unificada, liderada por Hazte Oír, que deberá presentar un escrito conjunto en representación de todas las partes personadas en este bloque de acusaciones.
En su escrito, Manos Limpias sostiene que Begoña Gómez se habría aprovechado de su condición como esposa del Presidente del Gobierno para que el rector de la Universidad Complutense impulsara la creación de una cátedra que ella pudiera dirigir.
La defensa de Gómez ya ha rechazado las acusaciones y mantiene que no ha cometido delito alguno en sus actividades académicas y profesionales.