Álvaro Romillo fue retenido durante horas en su vivienda de Ciudalcampo junto a su familia y obligado a transferir el dinero bajo amenazas.
Álvaro Romillo, responsable de CryptoSpain, sufrió un violento secuestro en su domicilio de San Sebastián de los Reyes. Un grupo de asaltantes lo retuvo durante horas y le robó 1,3 millones de euros en criptomonedas tras someterlo a amenazas y agresiones físicas.
Según reportó El Mundo, el empresario de 41 años fue maniatado junto a su pareja e hijos en su casa de Ciudalcampo, una urbanización próxima a la A-1. Los delincuentes lo agredieron y lo amenazaron con un arma hasta obligarlo a realizar una transferencia de más de un millón de euros en criptoactivos.
Romillo había financiado con 100.000 euros la campaña europea de Alvise Pérez, quien también está bajo investigación. Además, sigue siendo investigado en la Audiencia Nacional por la presunta estafa piramidal de Madeira Invest Club, la plataforma de inversiones vinculada a CryptoSpain que habría captado cientos de millones de euros de miles de inversores.
La banda estaba integrada por seis ciudadanos venezolanos de entre 25 y 35 años especializados en secuestros y robos a inversores en criptomonedas. La UDYCO les atribuye múltiples asaltos violentos en chalés y apartamentos turísticos de Madrid, donde empleaban métodos brutales para obtener las claves de acceso a carteras digitales y sustraer criptoactivos, efectivo y objetos de lujo.
En el asalto a Romillo, los delincuentes irrumpieron armados en la residencia y maniataron también a varios familiares y amigos del empresario. Las víctimas fueron sometidas a amenazas constantes y agresiones hasta que consiguieron que el responsable de CryptoSpain transfiriera los fondos.
La Policía ha indicado que el grupo actuaba “sin ningún escrúpulo” y prolongaba las agresiones para doblegar psicológicamente a las víctimas. En otro de los asaltos atribuidos a la misma organización, uno de los detenidos disparó en la cara a un hombre que se resistió a entregar sus claves, lo que motivó una imputación por homicidio en grado de tentativa.
Los investigadores describen la célula como una estructura casi paramilitar. Un comando de asalto se encargaba de irrumpir en las viviendas, mientras otros miembros vigilaban los alrededores y monitoreaban posibles movimientos policiales. Además, recibían información desde el extranjero sobre futuras víctimas, mayoritariamente relacionadas con inversiones en criptomonedas y con elevado poder adquisitivo.
Una mujer detenida jugó un papel fundamental en varios robos mediante aplicaciones de citas para atraer a empresarios y turistas con recursos económicos. La investigación revela que concertaba encuentros en apartamentos turísticos alquilados por la organización para facilitar los asaltos.
Durante los registros efectuados en Madrid, Murcia y Camarma de Esteruelas, los agentes incautaron armas simuladas, inhibidores de frecuencia, matrículas dobladas, drogas sintéticas, relojes de lujo y dinero en efectivo. Tres de los detenidos ya han sido encarcelados.
Esta investigación representa uno de los primeros grandes golpes policiales contra estructuras vinculadas al Tren de Aragua en Madrid, una organización criminal nacida en cárceles de Venezuela que se ha extendido en los últimos años a varios países de América y Europa.