Agentes Forestales de la Comunidad de Madrid han rescatado una garza real herida con un anzuelo de pesca en el embalse de Pedrezuela, según ha informado Emergencias 112 a través de sus redes sociales. Ante este incidente, han recordado que la pesca puede ser una actividad compatible con el medio ambiente, siempre que se respeten las normativas y no se abandonen anzuelos y sedales en la naturaleza.
La normativa vigente en la Comunidad de Madrid establece que las únicas artes de pesca autorizadas son la caña y el anzuelo para capturar peces, y los reteles o lamparillas para cangrejos. Está estrictamente prohibido el uso de redes, trasmallos, sedales durmientes, la pesca a mano y cualquier otro método masivo o no selectivo que ponga en riesgo el equilibrio del ecosistema.
Para la pesca en aguas fuera de la zona truchera, se permite el uso de cebos naturales como lombrices, canutillos, gusarapas, asticot, maíz, patata cocida y otras mezclas de origen natural, así como cebos artificiales como cucharillas, moscas, 'streamer', imitaciones de peces, vinilos y masillas artificiales. En la zona truchera, los cebos naturales permitidos son lombrices de tierra, canutillos y gusarapas, y los artificiales incluyen cucharillas, moscas y 'streamer', con restricciones específicas en el uso de masillas y montajes con plomadas.
En los tramos de pesca con la modalidad de 'captura y suelta', solo se autorizan anzuelos sencillos sin arponcillo para minimizar el daño a los peces. En estos tramos, y especialmente en la zona truchera, se limita el uso de anzuelos a la mosca artificial, ninfa o 'streamer', y excepcionalmente cucharillas de un solo arpón sin muerte en escenarios específicos.
La normativa también prohíbe el empleo de más de dos cañas por pescador (una sola en la zona truchera), y el uso de más de ocho reteles por pescador en una distancia máxima de 100 metros para la pesca de cangrejos. Los cebos permitidos para esta modalidad son carne, despojos y otros cebos muertos, quedando prohibido el uso de cebo vivo. Asimismo, se prohíbe la instalación de barreras, encauzamientos de agua, el empleo de luces, aparatos punzantes, sedales durmientes, y cualquier sustancia química o artefacto que pueda dañar la fauna acuática.
Se recalca la prohibición del uso de señuelos con más de tres anzuelos o aparejos con más de tres posturas, salvo autorizaciones específicas para el control poblacional. Tampoco se permite el uso de ejemplares de especies incluidas en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras, ni el empleo de sus partes como cebo.
Emergencias 112 y los Agentes Forestales han insistido en la necesidad de cumplir con las normativas para evitar incidentes como el ocurrido con la garza real en Pedrezuela, subrayando la importancia de una pesca responsable que respete el medio ambiente y proteja la biodiversidad de la región.