Móstoles, 27 jul.- La Unidad Canina de la Policía Municipal de Móstoles, que el próximo año cumplirá 25 años de su fundación siendo la segunda unidad canina más antigua de la región después de la de Madrid capital, ha recibido un reconocimiento por su última gran intervención contra el tráfico de drogas.
El olfato de los perros Pippo y Mambo, dos experimentados miembros de la Unidad Canina, resultó clave para descubrir el 13 de julio pasado cerca 10,5 kilos de hachís en el interior de un vehículo en la localidad, según ha destacado el Consistorio en una nota.
Tras esta última intervención, la alcaldesa Noelia Posse (PSOE), acompañada por el concejal de Seguridad, Alex Martín, ha querido tener un reconocimiento especial para esta Unidad, que han definido como "una de las más eficaces de España por su trayectoria y sus resultados en la lucha y prevención de los delitos en el municipio".
Fundada en 1996, la Unidad, que se configura como un dispositivo de apoyo para el resto de los componentes del Cuerpo y, a requerimiento, en algunos casos, del Cuerpo Nacional de Policía, trabaja los 365 días del año las 24 horas en la detección de estupefacientes, además de otras especialidades.
En una época en la que era necesario abordar el consumo y el menudeo de sustancias estupefacientes en la localidad, dos guías caninos formados en el Cuerpo Nacional de Policía, junto con los dos primeros perros, Tula y Zar, fueron los primeros en especializarse en la detección de sustancias estupefacientes en Móstoles.
Desde entonces, además de en la detección de estupefacientes, los perros de la Unidad Canina también participan en importantes operaciones de detección de billetes de curso legal, y armas de fuego, habiendo contribuido a resolver numerosos casos delictivos en Móstoles, el último de ellos el 13 de julio pasado.
Tras un periodo de socialización durante su primer año de vida, los perros son adiestrados en detección de sustancias estupefacientes, para lo cual los agentes de la Unidad Canina realizan también un curso de adiestramiento de cachorros para la detección de este tipo de sustancias.
Además de la detección de drogas, los perros son adiestrados también para detectar armas y billetes de curso legal, fundamentales en la prevención del tráfico y menudeo de estupefacientes.
En la actualidad, la Unidad Canina está compuesta por cinco agentes-guías y diez perros, cuyas razas son pastor alemán (5), pastor belga (2), perro de aguas (1), labrador (1), Springer spaniel (1).
Sus tareas apoyan planes integrales de la Policía Municipal, como el de seguridad y prevención del menudeo de droga en el entorno escolar (PISEE) o el de prevención de consumo de alcohol en espacios públicos, con vigilancia diaria en los parques del municipio (PIBA).
También participan en un tercer plan para reforzar la seguridad en el Comercio y la Industria, con vigilancia preventiva diaria en zonas comerciales (Secoin).