La Comunidad refuerza la vigilancia para impedir el baño en zonas protegidas de Guadarrama

La Comunidad refuerza la vigilancia para impedir el baño en zonas protegidas de Guadarrama

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El Gobierno regional intensifica controles en el Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama durante el verano para proteger a los visitantes y preservar los espacios naturales.

La Comunidad de Madrid ha puesto en marcha una campaña intensiva de vigilancia para evitar que los visitantes se bañen en zonas protegidas del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama durante los meses de verano. El dispositivo busca garantizar la seguridad de los usuarios y preservar los valores naturales de estos espacios.

El Gobierno regional ha recordado que el baño solo está permitido en cinco enclaves naturales de la región: Las Presillas, en Rascafría; Los Villares, en Estremera; Playa del Alberche, en Aldea del Fresno; y las zonas de El Muro y Virgen de la Nueva, en San Martín de Valdeiglesias. En todos estos lugares se realizan controles periódicos para verificar la calidad del agua y garantizar condiciones seguras para los bañistas.

Las áreas de baño de El Muro y Virgen de la Nueva contarán con un dispositivo diario de vigilancia y asistencia sanitaria entre el 24 de junio y el 10 de septiembre. Este servicio, formado por profesionales del SUMMA 112 y Cruz Roja, se intensificará durante los fines de semana para atender cualquier emergencia que pudiera presentarse.

La Comunidad ha advertido de que sumergirse en zonas no autorizadas expone a los bañistas a riesgos graves como ahogamientos, golpes, cortes, insolaciones o quemaduras, además de exponerlos a microorganismos presentes en el agua que pueden causar distintas enfermedades infecciosas.

La prohibición de baño abarca, entre otros espacios, todo el curso alto del río Manzanares, desde el Ventisquero de la Condesa hasta el embalse de Santillana, en Manzanares El Real. Esta medida persigue favorecer la restauración ecológica y la conservación de los ecosistemas fluviales de la región.

Con la llegada del verano y el incremento de visitantes, agentes forestales, Guardia Civil y policías locales intensificarán la vigilancia en los puntos con mayor afluencia de público, especialmente en las charcas situadas en el entorno de La Pedriza, donde se concentra una gran parte de los bañistas.

El Ejecutivo autonómico ha explicado que los primeros controles tendrán carácter informativo, con el objetivo de concienciar a los visitantes sobre la normativa vigente. Sin embargo, a partir de cierto momento se comenzará a sancionar a quienes incumplan estas restricciones.

Las multas por bañarse en espacios no habilitados pueden oscilar entre 300 y 3.000 euros, dependiendo de la gravedad de la infracción. Durante el verano anterior, los agentes forestales tramitaron una veintena de denuncias por esta causa.