La operación Plomba desvela un entramado criminal que empleaba llaves clonadas y matrículas falsas para robar vehículos de alta gama.
La Comandancia de la Guardia Civil ha asestado un golpe decisivo contra la delincuencia organizada itinerante que operaba en el centro peninsular. En el marco de la operación Plomba, el instituto armado ha desmantelado una activa banda especializada en cometer robos con fuerza. El operativo se ha saldado con la detención de siete personas y el esclarecimiento de 62 hechos delictivos cometidos en diversas localidades de la Comunidad de Madrid y en la comarca noroeste de la provincia de Toledo.
Las pesquisas policiales determinan que los arrestados utilizaban un alto nivel de especialización y diversificaban sus objetivos a través de dos modalidades delictivas principales. Por un lado, asaltaban la carga de camiones de transporte de mercancías aprovechando las horas de descanso de los transportistas en las áreas de servicio de las autovías. Por otro lado, perpetraban robos con fuerza nocturnos en entidades bancarias, oficinas postales de Correos y estancos, utilizando herramientas industriales y dispositivos electrónicos de última generación para inutilizar las alarmas.
Desde una perspectiva de protección del tejido comercial y libre circulación de mercancías, el grupo generaba importantes pérdidas económicas al sector logístico madrileño. Los investigadores cifran el valor de la mercancía sustraída en 257.000 euros. Para ejecutar los golpes y trasladar el botín, la red criminal utilizaba furgonetas y turismos de alta gama que robaban previamente, ocultando su origen ilícito mediante la falsificación y sustitución de las placas de matrícula.
El núcleo logístico de la banda se encontraba camuflado en el sur de la región madrileña. Los agentes localizaron una parcela rústica y aislada en el municipio de Cubas de la Sagra, que la red utilizaba como base de operaciones clandestina para ocultar los coches robados y almacenar los stocks de productos sustraídos antes de darles salida en el mercado negro. En la fase final del dispositivo se ejecutaron cinco registros domiciliarios minuciosos.
El balance material de los registros incluye la recuperación de cinco furgonetas y cinco automóviles de alta gama, así como la incautación de abundante utillaje informático, extractores de bombines y dos llaves clonadas destinadas a burlar las centralitas electrónicas de los vehículos. La investigación se integra en el plan de seguridad de alto impacto Ceres 2.0 de la Benemérita y ha contado con la colaboración de las policías locales de Seseña, Añover de Tajo y Pantoja, logrando retirar de la circulación a una de las bandas más activas del sur madrileño.