La selección española femenina de rugby seven afronta la próxima cita de las HSBC SVNS 2 en São Paulo con el propósito de dar un paso adelante respecto a su actuación en Montevideo, donde concluyó en segunda posición, y con la intención de abrir espacio a jugadoras que todavía no han disfrutado de esa oportunidad.
Así lo ha señalado la seleccionadora, María Ribera, en unas declaraciones difundidas por la Real Federación Española de Rugby, en las que enmarca la clasificación para seguir compitiendo en el circuito internacional como un momento decisivo dentro de la temporada.
El combinado nacional llega a la ciudad brasileña con satisfacción tras haber asegurado esa continuidad en la competición, un logro que, además de reforzar la confianza del grupo, permite enfocar con ambición los próximos compromisos. Ribera subraya la importancia de ese paso “primero para poder jugar el Mundial, que son los tres torneos siguientes”, dentro de un calendario de máxima exigencia.
El horizonte del equipo incluye además una cita especialmente señalada, la que se celebrará en España. La seleccionadora considera “una fortuna” disputar una de las Series en Valladolid y sostiene que será “un sueño” para la selección, al tener la posibilidad de competir en casa y hacerlo, además, en una Serie Mundial.
La reciente experiencia vivida en Madrid refuerza esa expectativa. Ribera recuerda que el ambiente fue “espectacular” y destaca que volver a sentir ese respaldo desde la grada representa “de lo mejor que te puede pasar como deportista”, por la posibilidad de compartir ese momento con la afición.
La entrenadora también incide en el valor que tiene competir en territorio nacional para el desarrollo del rugby femenino. A su juicio, se trata de “una ventana para hacer crecer” esta disciplina y de una ocasión idónea para “contagiar esa pasión” a niñas y jóvenes, con la aspiración de que cada vez más jugadoras se decanten por el rugby 7 y por la vía de los Juegos Olímpicos.
En el plano competitivo, España viaja a Brasil con la intención de corregir los aspectos que penalizaron su rendimiento en Montevideo. Ribera admite que el equipo no pudo mostrar entonces su mejor nivel y fija como una de las prioridades “reducir las imprecisiones”, especialmente aquellas acciones que derivaron en pérdidas de posesión y dificultaron la continuidad del juego ofensivo.
La cita de São Paulo servirá igualmente para ampliar la rotación del grupo. El cuerpo técnico pretende “dar oportunidades a jugadoras que aún no las han tenido”, dentro de una dinámica que la selección encara “con muchísimas ganas” y con el objetivo de seguir evolucionando y asentándose en el circuito internacional.